UNIVERSIDAD
PERUANA LOS ANDES
FACULTAD
DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA
PROFESIONAL DE ENFERMERIA
TEMA:
ADHERENCIA AL TRATAMIENTO DE ANEMIA
FERROPÉNICA EN
NIÑOS DE 6 A 24 MESES Y FACTORES
ASOCIADOS
C.S.M.I. TAHUANTINSUYO BAJO 2013
CURSO:
Teoría
de Sistemas
ALUMNO:
María
Peña Rodríguez
Ruth
Robles Llanca
Sara
Vargas Remón
Luis
Rodrigo Zapata García
Docente:
Doc.
Javier Valverde
RESUMEN
Palabras claves: Anemia
ferropénica, Tratamiento, Adherencia,
Factores asociados,
lactante.
A. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Según la Organización
Mundial de la Salud (OMS) en el año
2008, aproximadamente un total de 1 800 millones de personas a nivel
mundial tienen anemia, y cerca del 50% de los casos pueden atribuirse a la
carencia de hierro. La anemia se extiende por toda la región de América Latina
y El Caribe sin diferenciar estrato socio-económico, grupo étnico-cultural o
área de residencia. El Perú es el cuarto país con mayor índice de anemia a
nivel de Latinoamérica y El Caribe, siendo los más afectados los niños menores
de 5 años (50.4%); dentro de los cuales, el grupo más vulnerable es el de
los niños menores de 2 años con un 68.8%
de prevalencia de anemia. Según el reporte del Instituto Nacional de Salud
(INS) y Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (CENAN) 2009 del Perú, en
Lima Metropolitana la incidencia de anemia en niños de 6 a 35 meses es de 32%;
en la sierra se observa el mayor número de afectados: sierra rural con 58.1%
seguido de la sierra urbana con 44.5%; por último, la región de la selva con
43.9% de casos. Al distinguirse los porcentajes de anemia por grupos de edad,
es el de los 6 – 11 meses el que presenta la mayor casuística (67.1%); seguido
de los niños de 12 – 23 meses con el 53.9%, por último el grupo de 24 – 35
meses con el 24.3% de los casos.
La anemia es una de las
enfermedades más frecuentes de la especie humana, especialmente en los países
en vía de desarrollo. La anemia es una condición en la cual la sangre carece de
suficientes glóbulos rojos, es decir, la concentración de hemoglobina es menor
que los valores de referencia según edad, sexo y latitud. La insuficiencia de
hierro es en la actualidad la principal deficiencia de micronutrientes del
mundo.
La deficiencia ocurre con
mayor frecuencia de lo esperado, porque la mayor parte de este mineral se
encuentra en forma férrica (no heme) que es difícil de absorber y, por tanto,
poco biodisponible. El hierro heme, de origen animal, es la forma más
fácilmente absorbible,con una biodisponibilidad 2 a 3 veces mayor que la del
hierro no heme, pero la escasez de carne en la alimentación de una gran
proporción de a población del mundo hace que la deficiencia de hierro sea común
en el planeta, debido a que, en su mayoría, la dieta están basadas en cereales
y vegetales y es baja en productos de origen animal, presentándose así la
deficiencia nutricional como una causa que constituye más de la mitad del total
de casos de anemia. Además de la presencia en la dieta de compuestos que
inhiben su absorción como los filatos de los cereales y los taninos del café,
té y hierbas para infusiones.
La mayor prevalencia de la
anemia por carencia de hierro ocurre entre los 6 y 24 meses de edad, lo que
coincide con el crecimiento rápido del cerebro y con una explosión de
habilidades cognitivas y motoras del niño. Al nacer, el bebé lleva una pequeña
reserva de hierro, que le es transmitida por la madre, para compensar la
cantidad aportada por la leche en los primeros meses de vida. A partir de los 6 meses de vida el niño
depende de la dieta para mantener un balance adecuado de hierro. Por lo tanto, en la mayoría de los
casos la anemia ferropénica en el lactante y en la primera infancia está determinada por una dieta
insuficiente o mal balanceada. Atribuidos a los hábitos inadecuados en la
alimentación, la anemia no ha descendido en su proporción, por lo que el
Ministerio de Salud a través del eje temático de Alimentación y Nutrición
Saludable plantea estrategias con un enfoque de carácter promocional,
preventivo y de tratamiento de anemia ferropénica. Dentro de las estrategias
promocionales – preventivas se encuentra la fortificación y enriquecimiento de
los alimentos, disponiéndose por norma que se le debe adicionar 55mg de hierro
por kilogramo de harina. Esta estrategia se realiza en el Programa Integral de
nutrición (PIN) através del Subprograma
Infantil con la entrega de papillas para niños de 6 a 36 meses con extrema
pobreza. El suplemento con sales ferrosa es una estrategia usada en poblaciones
con elevados índices de anemia y/o en poblaciones en alto riesgo de anemia. Se
entrega gratuitamente en los establecimientos de salud de las zonas priorizadas
a los niños menores de dos años. Su uso en el Perú no ha sido tan exitoso por
el inadecuado suministro en los servicios de salud y su baja demanda por la
población aparentemente por problemas de aceptabilidad. Otra estrategia es la
educación nutricional y diversificación de la dieta, ya que el hierro, aunque
presente en varios alimentos, no siempre es de buena absorción. Por último, el
estado ha dispuesto en las acciones de salud como otra estrategia, la ligadura
oportuna del cordón umbilical, ya que si éste es ligado antes que deje de latir
hay riesgo que el niño no tenga buenas reservas de sangre para sus primeros
meses.
Como parte de la prevención, en la atención
integral en niño, se ofrece una cartera de servicios como Crecimiento y
desarrollo de Niño Sano (CRED), Estrategia Sanitaria Nacional de Inmunizaciones
(ESNI), Odontología, Nutrición, donde cada área permitirá en conjunto cuidar el
buen desarrollo del niño. El componente de Crecimiento y Desarrollo de Niño
Sano es el conjunto de intervenciones, procedimientos y actividades dirigidas a
niñas y niños menores de diez años con el fin de tener una vigilancia adecuada
de la evolución de su crecimiento y desarrollo dirigido por Enfermería. Este
componente detecta a través del examen físico los signos de anemia, al
presentarse un caso como sospechoso y también al cumplir los 6 meses por norma,
se le manda a realizar un tamizaje de anemia. Al confirmarse el caso de anemia,
la Enfermera explicará lo concerniente a la enfermedad, la importancia del
tratamiento, le brindará consejería sobre la alimentación rica en hierro, y
sobre adecuados hábitos alimenticios. Además el menor de edad es derivado a
Medicina donde el Médico le dará la dosis de sulfato ferroso que corrige la
deficiencia de hierro sérico, siendo su efecto a corto plazo. El niño seguirá
asistiendo normalmente a sus controles de CRED, y cada dos meses se realizará
el tamizaje de anemia, hasta que su hemoglobina se encuentre dentro de los
parámetros considerados normales. La enfermera es la encargada de supervisar
que se cumpla el tratamiento del menor, además de realizar visitas
domiciliarias para cerciorarse que el tratamiento está siendo bien llevado en
casa.
El tratamiento de anemia es a través del
sulfato ferroso y un soporte nutricional rico en hierro.
La dosis recomendada es de
3 mg/kg/día de Fe+ elemental en dos o tres tomas. La solubilidad de las sales
de hierro es la condición indispensable para que el hierro se absorba
adecuadamente, siendo mejor la absorción en la forma ferrosa que en la férrica.
Su porcentaje de absorción disminuye progresivamente en relación de la dosis
empleada, de ahí la recomendación de administrar la dosis diaria en dos o tres
tomas.
El soporte nutricional
incluirá un alimento rico en hierro dos veces al día, teniendo como principales
a los alimentos que más hierro biodisponible presentan como es el caso de los
productos de origen animal: bazo, hígado, sangrecita de pollo, carne. Las
menestras y vegetales que tiene menor biodisponibilidad deberán ser acompañados
de cítricos como la naranja, limón.
Aunque el tratamiento puede
iniciarse tomando la medicación con las comidas, para una absorción máxima debe
tomarse, si se puede, por lo menos una hora separado de las comidas. La toma
junto con vitamina C, como la contenida en el zumo de naranja, aumenta su
absorción. El té, el café, los cereales, los antiácidos y las dietas con mucha
fibra pueden disminuir la absorción de hierro. Los síntomas más frecuentes son
náuseas, molestias abdominales, pigmentación dentaria, vómitos, diarrea o
estreñimiento. Menos frecuentemente puede haber reacciones alérgicas. La toma
concomitante con alimentos, si bien disminuye la absorción, mejora la tolerancia
del tratamiento.
La hemoglobina debe incrementarse de forma
significativa en 3 ó 4 semanas y se debe alcanzar una cifra normal (mayor de
11gr/dl) en dos a cuatro. Para valorar la efectividad del tratamiento se debe
realizar un tamizaje al mes de iniciado el tratamiento. Una vez alcanzado los
valores normales de hemoglobina, se debe continuar el tratamiento con hierro
oral a la misma dosis por dos meses más y luego volver a tomar determinaciones
de hemoglobina o hematocrito.
Cumplir el tratamiento a cabalidad evitará que
el niño presente retraso en el crecimiento y desarrollo motor, además de
alteraciones de la conducta. A largo plazo impedirá el bajo rendimiento
preescolar y escolar asociado a esta enfermedad. La extensión y persistencia de la afectación
cerebral parece depender de la edad en que se desarrolla la anemia, su
intensidad y duración.
El cumplimiento de todas las recomendaciones
indicadas por el personal de salud para el tratamiento de la enfermedad se
denomina adherencia. Ella asegurará la
óptima recuperación del menor.
No obstante la existencia
de un régimen de tratamiento, asegura la
recuperación. Según el INS y CENAN 2009, en el Perú sólo el 2.9% de niños
afectados con anemia lleva el tratamiento de 6 veces o más a la semana,
tratándose el 3.5% a nivel rural y a nivel urbano el 2.7%, habiendo una breve diferencia entre los niños
que siguen el tratamiento. Esta situación se ve reflejada en la realidad local.
En Lima, se registra según las estadísticas una proporción significativa de
niños con anemia (32%), mostrándose la tendencia de no cumplimiento del
tratamiento.
Situación evidenciada al
hacer una revisión de historias clínicas de niños con los diagnósticos de
anemia, en el que destaca que el 51.5%,
abandonó el tratamiento, mientras que el 27.3% se han recuperado y el 21.2%
está aún en tratamiento.
La razón por la que muy
pocos niños siguen el tratamiento, es decir, son adherentes, responde a
diversos factores que están relacionados con el cuidador del paciente, con el
tratamiento y con la prestación de servicios de Salud, dichos factores son
mencionados por ESPINOSA Lora en su investigación “Adherencia al tratamiento
del asma en el paciente pediátrico y sus cuidadores” (2005), en el que destaca
que el profesional sanitario es mal perceptor de la falta de adherencia,
señalando también que una pieza clave para la adherencia es la comunicación
efectiva entre profesional sanitario y paciente, además de la elaboración de un
plan terapéutico escrito acordado entre
ambos. Así mismo en la investigación realizada por URQUIDI Cinthya y
colaboradores “Adherencia al tratamiento de la anemia con fumarato ferroso micro
encapsulado” se destaca la resistencia del niño a recibir tratamiento, haciendo
tediosa y cansada la labor de la madre, lo que conlleva a la interrupción del tratamiento.
La educación que los padres
hayan recibido influye mucho en el bienestar de sus hijos, ya que dichos conocimientos que ellos tengan guiarán
las prácticas de medidas saludables para que puedan asegurar su salud y la de
sus hijos, tanto física como mental. Situación que es encontrada en la
investigación realizada por NOVOA Mónica y colaboradores titulada “Relación
entre conducta parental y adherencia al tratamiento en diabetes infantil” en la
cual sobresale la importancia de los padres y su educación en un tratamiento
exitoso. Además ARENAS Consuelo en su investigación “Relación entre adherencia objetiva
al tratamiento en la diabetes infantil y variables psicológicas de los
cuidadores” concluye que influye mucho en la adherencia un cuidador
con buenos conocimientos sobre la
enfermedad.
Es en éste contexto en el
que se inscribe el problema del proyecto de investigación, que pretende
explorar qué otros factores hacen posible la adherencia al tratamiento,
derivándose de ello la formulación que a continuación se detalla.
B. FORMULACIÓN DEL
PROBLEMA
Se propone en estudio el
siguiente problema: ¿Existe adherencia al tratamiento de anemia ferropénica y
cuáles son los factores asociados que permiten el tratamiento de anemia ferropénica en niños de 6 a 24 meses
de edad en el C.S. Materno Infantil Tahuantinsuyo Bajo?
C. JUSTIFICACION
C.1 TEORICA O CIENTIFICA
La anemia por deficiencia de hierro
constituye un problema de salud pública en nuestro país ya que presenta un alto
índice de prevalencia. Según las estadísticas en América Latina y el Caribe
2008 del Programa Mundial de Alimentos se ha determinado que el Perú se
encuentra entre los países con más índice de anemia con gravedad severa (cuarto
puesto), presentándose esta enfermedad en un 68.8% de niños menores de dos
años.
La deficiencia de hierro en
los niños provoca trastornos en diversas funciones como la alteración en el
desarrollo psicomotor, retardo del crecimiento físico, disminución de la
capacidad motora, alteraciones en la inmunidad celular y como consecuencia
aumento de la duración y severidad de las infecciones. En los dos primeros años
de edad, esta consecuencia del déficit de hierro es especialmente preocupante,
ya que el desarrollo de los procesos mentales y motores coincide con el período
de la vida en que el déficit de hierro es más frecuente, ahí que los niños
menores de tres años tienen una mayor demanda de hierro determinada por la
velocidad y magnitud de la síntesis y el crecimiento de un nuevo tejido. La
anemia grave puede progresar hasta la insuficiencia cardiaca y la muerte.
Dificulta la concentración y perjudica el aprendizaje, sobretodo en escolares,
ocasionando un desarrollo intelectual y psicológico deficiente. Actualmente se
reconoce que, aún sin anemia, la deficiencia de hierro leve a moderada tiene
consecuencias funcionales adversas. Por ello es que la adherencia al
tratamiento es importante en la recuperación del niño.
C.2
SOCIAL O PRÁCTICA
El propósito de ésta investigación es
establecer estrategias para favorecer que todos los niños terminen el
tratamiento de anemia, lo que a su vez permitirá la disminución de prevalencia
de casos de anemia a un mediano o largo plazo.
Enfermería podría
contribuir con la disminución de esta enfermedad, diseñando un programa que
permita llevar el tratamiento de anemia ferropénica de una forma ordenada,
eficiente y eficaz, enfatizando en los puntos que desfavorecen la adherencia al
tratamiento de anemia.
C.3
METODOLOGIA
Al delimitar los factores contribuyentes
a la adherencia al tratamiento de anemia ferropénica, el equipo
multidisciplinario podrá aumentar el número de niños recuperados al intervenir
en cada factor según sea el resultado obtenido. En los factores
socioculturales, la Enfermera podrá desarrollar su función educacional al
brindar consejería sobre los hábitos adecuados que debe tener la madre o
cuidadora en cuanto a la alimentación y la correcta toma de sulfato ferroso,
así como aclarar lo cierto en las creencias y costumbres alimenticias que han
adoptado a través de un proceso de transculturización. En cuanto a los factores
de prestación de servicios, el equipo multidisciplinario de salud podrá
efectuar un análisis del trabajo que viene realizando en cuanto al trato
brindado hacia el paciente, la enfermera podrá evaluar la atención integral ofrecida
al menor de edad y el nivel de motivación de su consejería a la madre o
cuidadora.
D. OBJETIVOS
OBJETIVO
GENERAL
- Determinar
la adherencia y los factores asociados a la adherencia al tratamiento de anemia en niños de 6 a 24 meses de
edad en el Centro de Salud Materno Infantil “Tahuantinsuyo Bajo”.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
-
Determinar la adherencia al tratamiento de anemia en niños de 6 a 24 meses de
edad en el Centro de Salud Materno Infantil “Tahuantinsuyo Bajo”.
-
Determinar los factores asociados para la adherencia al tratamiento de anemia
ferropénica.
E. MARCO TEORICO
E.1 ANTECEDENTES
Se hizo una búsqueda intensa de
investigaciones relacionadas con el problema de investigación,
encontrándose antecedentes realizados a
nivel Latinoamericano.
En Bolivia en el año 2005
en 3 Centros de Salud dependientes del Ministerio de Salud de la Ciudad de La
Paz: Centro Materno Infantil Bellavista, Villa Nuevo Potosí y el Centro de
Salud Chasquipampa, URQUIDI Cinthya y colaboradores realizaron una
investigación titulada “Adherencia al tratamiento
de la anemia con fumarato ferroso microencapsulado”; el objetivo fue evaluar la
adherencia al tratamiento de la anemia. El tipo de estudio realizado fue un
ensayo clínico aleatorio controlado, para lo cual los niños fueron asignados
aleatoriamente a dos grupos; al grupo fumarato ferroso (experimental) y sulfato
ferroso (control), participando 144 niños entre las edades de 6 a 24 meses. Se
realizó monitoreo a través del examen de hemoglobina y un cuestionario a los
padres para evaluar la aceptación del tratamiento. Los resultados obtenidos en
el grupo control fue que “escupieron el suplemento”, los niños mantenían la
boca cerrada, lloraban y hacían gestos de desaprobación, el efecto adverso que
más presentaron fue estreñimiento, pareciéndole a las madres un tratamiento
difícil de dar. En el grupo experimental, como reacción adversa se presentaron
deposiciones líquidas, pero la administración fue más fácil debido a que el
hierro estaba encapsulado y el sabor metálico que normalmente tiene no se
sentía. La investigación nos muestra la
adherencia para dos tipos de tratamiento, el del sulfato ferroso, enfocando en
la adherencia al tratamiento, sólo el punto de vista del sabor y la reacción adversa
que causa, sin estudiar otros factores contribuyentes en la adherencia como es
la información requerida sobre el tratamiento del menor, entre otros.
En Cali, Colombia en el año
2009 RUIZ Ana y colaboradores realizaron
una investigación titulada “Adherencia al tratamiento en niñas y niños
con VIH”, el objetivo fue determinar el grado de adherencia al tratamiento. El
tipo de estudio realizado es no experimental con un diseño transversal descriptivo,
llevándose a cabo una investigación basada en paradigmas cuantitativos para
determinar el nivel de adherencia, siendo medido por una herramienta de tipo cualitativo:
entrevista semi estructurada para niños y el cuidador. la primera conformada
por 36 ítems, distribuidos en tres categorías: datos sociodemográficos,
comportamiento de adherencia y variables asociadas a la adherencia. La segunda
se dividió en 10 categorías: adherencia a las recomendaciones farmacológicas,
adherencia a la realización de exámenes de control, aspectos emocionales del
niño, autocuidado, relación y aspectos del cuidador, apoyo de otros familiares,
aspectos del niño, tratamiento antirretroviral, recomendaciones médicas y
relación del profesional con el niño o cuidador. La muestra estuvo conformada
por 1 niño y 5 niñas, diagnosticados con VIH, y su respectivo cuidador. Se
puede concluir que el acompañamiento del cuidador en los diferentes ámbitos de
la vida del niño es importante e influye sobremanera en la adherencia del tratamiento,
recomendándose realizar más estudios en el ámbito pediátrico.
Los autores dividen la adherencia
a las recomendaciones farmacológicas y a la realización de exámenes de control,
evaluando factores importantes como la relación del profesional de la Salud con
el niño y cuidador, así como las recomendaciones médicas tratando de enfocar
todos los puntos que predisponen a la adherencia al tratamiento. Los autores
sugieren la importancia de realizar investigaciones a nivel pediátrico, siendo
los cuidadores los responsables del tratamiento de los menores niños.
En España en el año 2008,
NOVOA Mónica y colaboradores realizaron
una investigación titulada “Relación entre conducta parental y
adherencia al tratamiento en diabetes infantil”, el objetivo fue identificar la
relación que existe entre la conducta parental y la adherencia al tratamiento.
El tipo de estudio realizado es cuantitativo, de diseño no experimental de tipo
transversal descriptivo correlacional, utilizando un cuestionario sobre
conductas parentales y un cuestionario para las actividades de cuidado para pacientes
diabéticos. La muestra fue de niños con Diabetes tipo I, entre 8 y 11 años de
edad, con un tiempo desde el diagnóstico de entre uno y tres años que reciben tratamiento
en la Asociación Colombiana de Diabetes. Se puede concluir que los
comportamientos e interacciones existentes entre padres e hijos están altamente
correlacionados con el comportamiento de los niños y las prescripciones sobre
la diabetes que han recibido, recalcando que depende de la información que haya
recibido el padre, para que muestre una conducta positiva y se adhiera al
tratamiento de su menor hijo.
La investigación divide sus
variables en edad, sexo, estrato socioeconómico, establecimiento de reglas,
monitoreo, comunicación afectiva y manejo de contingencia, cubriendo los
factores que conllevan la adherencia al tratamiento con VIH, priorizando los
padres la comunicación, sin priorizar la importancia del monitoreo en el tratamiento
de una enfermedad, enfatizando que depende de los padres y de la educación que
reciban, el que los niños continúen con su tratamiento.
E.2
BASES TEORICAS CIENTIFICAS
I.- EL PROBLEMA
DE ANEMIA EN EL NIÑO
La anemia por deficiencia
de hierro o también denominada ferropénica, es en la actualidad un problema
nutricional de salud pública a nivel mundial, acentuándose notoriamente en los
países en vía de desarrollo.
Según la Organización
Mundial de la Salud (OMS) en el año 2008, aproximadamente un total de 1 800
millones de personas a nivel mundial tienen anemia, y cerca del 50% de los
casos pueden atribuirse a la carencia de hierro.
La anemia se extiende por
toda la región de América Latina y El Caribe sin diferenciar estrato
socio-económico, grupo étnico-cultural o área de residencia. A nivel de
Latinoamérica y El Caribe, los países de Haití, Bolivia y Ecuador, representan
los primeros lugares con mayor índice de anemia con un 65.3%, 59.0% y 54.9%
respectivamente. En el cuarto lugar se encuentra Perú, siendo la población más
afectada los niños menores de 5 años (50.4%); dentro de los cuales, el grupo
más vulnerable es el de los niños
menores de 2 años con un 68.8% de prevalencia de anemia. Según el reporte del
Instituto Nacional de Salud y Centro Nacional de Alimentación y Nutrición 2009
del Perú, en Lima Metropolitana la incidencia de anemia en niños de 6 a 35
meses es de 32%; en la sierra se observa el mayor número de afectados: sierra
rural con 58.1% seguido de la sierra urbana con 44.5%; por último, la región de
la selva con 43.9% de casos.
El Instituto Nacional de
Estadística e Informática (INEI) en el año 2007, estudia la proporción de niños
de 6 a 35 meses de edad con anemia según área de residencia, determinándose que
el área urbana presenta el 57% de prevalencia de anemia, siendo superada por el
área rural con el 61%.
Al distinguirse los
porcentajes de anemia por grupos de edad, es el de los 6 – 11 meses el que
presenta la mayor casuística (67.1%); seguido de los niños de 12 – 23 meses con
el 53.9%, por último el grupo de 24 – 35 meses con el 24.3% de los casos.
La anemia ferropénica se
define como la disminución de la concentración de Hemoglobina en sangre. La
mayor parte del hierro del cuerpo se
encuentra en la hemoglobina. El hierro es un nutriente esencial que lo requiere
cada célula humana. Es importante entender los mecanismos básicos del
metabolismo de hierro ya que esto es
fundamental para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la anemia.
La anemia es habitual
encontrarla en los niños de entre 6 meses y 2 años de edad, sobre todo en niños
que no han recibido prevención con hierro ya sea a través de una alimentación
complementaria con alimentos fortificados con hierro o con suplementos
medicamentosos indicados oportunamente por el pediatra.
Tras el nacimiento, se
produce hemólisis y el hierro procedente
de la misma, además del hierro a través de la lactancia materna, que aunque
pobre 0.78mg/l, es de alta
biodisponibilidad va a garantizar el crecimiento hasta los 6 meses1.
Alrededor de los 6 meses
las reservas están exhaustas, si las mismas no son suplementadas en ese tiempo,
los niños están expuestos a sufrir un déficit de hierro que derivará en un
cuadro denominado anemia ferropénica. La lactancia materna ya no satisface los
requerimientos nutricionales del lactante, por lo que se debe introducir
alimentos en su dieta, a este proceso se le denomina alimentación
complementaria. El lactante necesita una abundante ingestión de hierro en la
dieta, debido a que sus requerimientos diarios son sustancialmente superiores,
lo que se ve dificultado porque a esta edad tienen además una necesidad
energética mayor y una menor capacidad de ingerir alimentos, ya que durante el
primer año de vida el niño triplica su peso y duplica su tamaño corporal. Por
otra parte los requerimientos en este grupo se ven también incrementados por
perdidas crónicas de sangre por las heces producidas por la infestación con
algunos parásitos, la utilización de leche de vaca o fórmula como principal
alimento y la presencia de episodios diarreicos.
Los principales factores
que determinan una adecuada incorporación del hierro al organismo son: la
cantidad de hierro total ingerido con la dieta, la proporción de hierro hémico
y no hémico de la misma, la presencia de activadores e inhibidores de la
absorción de hierro no hémico contenido en el alimento y el estado nutricional
de la persona para este elemento.
Para una adecuada ingesta y
absorción del hierro en el niño, son importantes los conocimientos que tiene la
madre sobre nutrición saludable, especialmente sobre los alimentos ricos en
hierro, así como de practicar buenos hábitos alimenticios.
Cada madre o encargada del
menor de edad obedece a costumbres y creencias producto de un proceso de
transculturización alimentaria que se trasmiten de generación en generación en
cada familia. Estos factores causales de la deficiencia de hierro, surgen como
conclusión de un estudio realizado en 1988 por un comité de expertos de la
FAO/OMS. En el mismo las dietas del mundo son divididas en tres categorías de
acuerdo a la biodisponibilidad del hierro contenido en las mismas en baja,
intermedia y alta. En éstas, los porcentajes de absorción de una mezcla de
hierro hémico y no hémico es de aproximadamente 5%, 10% y 15% respectivamente,
para individuos con ausencia de hierro de reserva, pero con reservas de hierro
de transporte normales. Otro aspecto a influir en la dieta de los menores de edad
es la oferta del mercado así como el precio de los alimentos, teniéndose que
adaptar a ellos el menú diario.
La deficiencia de hierro en
los niños provoca trastornos en diversas funciones como la alteración en el
desarrollo psicomotor, retardo del crecimiento físico, disminución de la
capacidad motora.
Es importante tener en
cuenta que el aumento de la prevalencia de anemia ocurre entre los 6 y 24 meses
de edad, que coincide con el crecimiento del cerebro y con la adquisición de
las habilidades cognitivas y motoras del niño. Esto concuerda con que la mayor
incorporación de hierro al encéfalo ocurre durante el período de mayor
velocidad de crecimiento del sistema nervioso y si dicha incorporación de
hierro no ocurre en este estadío temprano del desarrollo, aparentemente resulta
difícil restablecer las concentraciones normales de hierro en el encéfalo en el
período adulto.
Se ha observado una alteración en el
funcionamiento del sistema inmune celular y humoral durante la deficiencia de
este metal, trayendo como consecuencia aumento de la duración y severidad de
las infecciones.
La anemia les produce sueño o cansancio,
también se vuelven inapetentes o presentan la piel pálida. Frente a la falta de
oxígeno, el corazón bombea la sangre más rápido para poder compensar las
necesidades no satisfechas del cuerpo, provocando aceleración en el pulso, y
cansancio en el niño.
La anemia grave puede progresar hasta la
insuficiencia cardiaca y la muerte.
En los dos primeros años de
edad, esta consecuencia del déficit de hierro es especialmente preocupante, ya
que el desarrollo de los procesos mentales y motores coincide con el período de
la vida en que el déficit de hierro es más frecuente, ahí que los niños menores
de tres años tienen una mayor demanda de hierro determinada por la velocidad y
magnitud de la síntesis y el crecimiento de un nuevo tejido.
Dificulta la concentración
y perjudica el aprendizaje, sobretodo en escolares, ocasionando un desarrollo
intelectual y psicológico deficiente. Tomás Walter Klimunda y Francisca Rivera
lo corroboran en su investigación “Efecto de la anemia ferropénica en el
lactante sobre el desarrollo psicológico escolar” realizó un estudio a 64 escolares de 10 años,
de los cuales 34 habían sufrido anemia ferropénica a la edad de un año y 30 sin
dicho antecedente donde encontraron diferencias significativas, ya que los
niños libres de anemia tenían un mejor aprovechamiento escolar (lenguaje
escrito y destrezas específicas, rendimiento escolar y comportamiento, menor
dependencia del profesor y menor frecuencia de solicitud de ayuda en trabajos
escolares. Actualmente se reconoce que, aún sin anemia, la deficiencia de
hierro leve a moderada tiene consecuencias funcionales adversas.
El tratamiento para la
anemia ferropénica considera dos aspectos: el tratamiento farmacológico y no
farmacológico. El tratamiento farmacológico consiste en suplementos de hierro
(sulfato ferroso) que se toman por vía oral.
El sulfato ferroso es el
mineral necesario para la formación de los glóbulos rojos de la sangre. La
dosis preventiva que se administrará a los niños es de 10 mg de hierro por día,
teniéndose que tomar 2 o 3 frascos como
prevención.
El tratamiento de la
deficiencia de hierro consiste en la administración de sulfato ferroso por vía
oral de 3 – 6 mg/kg/día de hierro elemental. De preferencia debe ser
administrado antes de las comidas, en lo posible a la misma hora, ingiriéndose
preferentemente con jugos de frutas, en especial de naranja o agua hervida y no
se debe dar junto a otros medicamentos, este suplemento no sustituye la
alimentación con alimentos ricos en hierro que el niño debe consumir.
La vitamina C aumenta la absorción, mientras que
el calcio interfiere la absorción del hierro, por lo que los suplementos de hierro no deben tomarse con leche. Aunque las
preparaciones líquidas de hierro pueden temporalmente teñir los dientes, estas tinciones pueden ser
eliminadas mediante cepillado y pueden prevenirse dando el hierro con el gotero
o con una pajita. Los efectos
secundarios más frecuentes asociados con las preparaciones a base de hierro son
náuseas, vómito, diarrea o estreñimiento, calambres y gastralgia, además las
heces toman un color negro.
La respuesta al tratamiento
puede observarse a las 2 semanas, con una elevación discreta de la hemoglobina
y desde entonces se observa un incremento entre 0.7 – 1g semanal (9). Se
realizará un tamizaje después del primer mes de iniciado el tratamiento. Se
debe continuar el tratamiento con hierro oral a la misma dosis por dos meses más
y luego volver a tomar determinaciones de hemoglobina o hematocrito. Después de
6 meses de un tratamiento exitoso se debe realizar un nuevo control
hematológico.
El suplemento de hierro se
debe mantener durante dos meses después de corregir la anemia, con el fin de
replecionar las reservas de hierro.
El tratamiento no
farmacológico o dietético consiste en un apoyo nutricional, como es la
diversificación de la dieta rica en hierro. El sulfato ferroso no sustituye la
alimentación rica en hierro que el niño debe tener. Por lo que las madres deben
tener un conocimiento sobre la alimentación rica en hierro.
En general, las carnes
rojas, pescados y aves son excelentes fuentes de provisión de hierro. Otras fuentes
de hierro son: frijoles, frutas secas, granos enteros, cereales fortificados y
panes enriquecidos con hierro. Los suplementos de hierro pueden causar
constipación, por lo tanto es conveniente que agregue, a su dieta, alimentos
ricos en fibra como frutas, vegetales, granos enteros y beba abundante cantidad
de líquidos. El hierro de fuente animal es más fácil de absorber, para el
cuerpo, que el de origen vegetal. Incluir alimentos con vitamina C, o
suplementos, ayuda al cuerpo a absorber y utilizar mejor, el hierro de origen
vegetal. Los alimentos cocinados en cacerolas de hierro son, también, una
fuente de hierro. El calcio puede
interferir con la absorción del hierro, por lo tanto, para minimizar este
efecto, no consuma leche o suplementos de calcio con sus comidas o al mismo tiempo
que consuma el suplemento de hierro. Los taninos también pueden inhibir la
absorción ya que se combinan con el hierro formando un compuesto insoluble. Se
encuentran en algunas frutas, vegetales, café, té, vinos, chocolate, frutos
secos, y orégano.
El sulfato ferroso más la
dieta rica en hierro permitirán a los menores de edad a tener un desarrollo óptimo en cada área. El
tratamiento de la anemia es importante ya que evitará déficits en el desarrollo
del niño, Frank Aram Oski en su investigación Los efectos del tratamiento en
los márgenes de desarrollo de los niños con deficiencia de hierro dio a conocer
que la anemia en los niños traía consecuencias graves en el desarrollo del
niño. Probó que las alteraciones del desarrollo producidas por la anemia son
rápidamente reversibles con la terapia del hierro.
II.- Adherencia
En la literatura, se recoge
la definición del término “adherence” dada por DiMatteo y DiNicola en 1982 como “una implicación activa
y voluntaria del paciente en un curso de comportamiento aceptado de mutuo
acuerdo con el fin de producir un resultado
terapéutico deseado. Se supone que el paciente se adhiere a un plan con
el que está de acuerdo y en cuya
elaboración ha podido contribuir o, al menos, ha aceptado la importancia de
realizar acciones concretas que se incluyen en el programa a poner en práctica, de ese modo involucraría una
consideración activa de la persona.
En 1985 Federico G.
Puente-Silva refiere “cuando hablamos de adherencia terapéutica, nos estamos
refiriendo al proceso a través del cual el paciente lleva a cabo adecuadamente
las indicaciones del terapeuta, es
decir, cuando cumple con las prescripciones recibidas”.
En el 2006 en una entrevista
el PROF. D. VERVLOET refiere que se busca la adherencia y no el cumplimiento en
el tratamiento. Ya que cumplimiento es un término que refleja una obediencia
pasiva, lo que significa que el paciente "acepta" la receta del
médico. En cambio, la adherencia terapéutica significa que el paciente colabora
con el tratamiento propuesto por el
médico, en función de sus preocupaciones. Se trata de un cumplimiento
dentro de los términos de un proyecto
terapéutico y la motivación del paciente en relación con las
recomendaciones médicas. La adherencia
terapéutica sólo puede obtenerse cuando el paciente ha aceptado la existencia de la enfermedad y las
particularidades los tratamientos propuestos.
La adherencia se ha
definido como el contexto en el cual el comportamiento de la persona coincide
con las recomendaciones relacionadas con la salud e incluyen la capacidad del
paciente para:
·
Asistir a las consultas programadas
(consultorio / hospital)
·
Tomar los medicamentos como se prescribieron
·
Realizar
los cambios de estilo de vida recomendados
·
Completar los análisis o pruebas
solicitadas
Todo esto se relaciona estrechamente
con la conducta del personal de salud, al menos en la medida en que éste
ofrezca verbalmente las instrucciones con la claridad requerida, se asegure de la
comprensión por su paciente y dedique a este proceso el tiempo necesario.
NO ADHERENCIA AL
TRATAMIENTO
Se define como “no
adherencia” a la falta de cumplimiento de instrucciones terapéuticas, ya sea de
forma voluntaria o inadvertida. A menudo la decisión de si el paciente toma o
no la medicación se basa en la evaluación de la importancia de cuatro factores:
·
Que
tan alta es la prioridad de tomar la medicación
·
La
percepción de gravedad de la enfermedad
·
La
credibilidad en la eficacia de la medicación
·
Aceptación
personal de los cambios recomendados.
Se considera que la “no adherencia”
a los esquemas de tratamiento prescritos es la mayor causa de falla
terapéutica, generalmente atribuida al paciente.
Sin embargo, la complejidad
del fenómeno de no adherencia a la terapia, requiere de un abordaje multidimensional,
que integre la perspectiva paciente médico -
sistema de salud.
La frecuencia de no
adherencia al tratamiento puede variar, inclusive a un mismo individuo que
cumpla con el esquema de una medicación, pero no con las otras indicaciones.
Además el comportamiento adherente puede cambiar en el tiempo debido a la
percepción del individuo, de la eficacia de la medicación, factores económicos,
socioculturales, ambientales, etcétera.
El hecho de que un paciente
cumpla o no con las prescripciones médicas juega un papel primordial. Los pacientes
podrán alcanzar un mejor control de la enfermedad e incrementar o los
cuidadores podrán preservar la calidad de vida de aquellas personas que logren
adherirse adecuadamente a los regímenes conductuales que cada una de las enfermedades
exigen para su buena evolución. El tratamiento queda bajo la responsabilidad
del paciente o el cuidador, teniendo la autonomía considerable en su manejo, lo
cual constituye un serio problema. Los fallos al seguir las prescripciones
exacerban los problemas de salud y favorecen la progresión de las enfermedades,
haciendo posible estimar los efectos y el valor de un tratamiento, dificultando
que se realice un buen diagnóstico y provocando un aumento innecesario del
costo de atención sanitaria.
La falta de apego al
tratamiento genera grandes pérdidas en lo personal, familiar y social, lo que
afecta la calidad de vida del enfermo y de quienes están a su alrededor. En lo
personal, el paciente puede tener complicaciones y secuelas que traen consigo
un gran sufrimiento, así como limitaciones incontrolables y progresivas. En lo
familiar, provoca alteraciones en el funcionamiento familiar, generando crisis.
En lo social, significa un
costo para las instituciones de salud el proporcionar servicios que son utilizados
de forma inadecuada; además, se prolongan innecesariamente los tratamientos y
se presentan recaídas y readmisiones que podrían evitarse.
La adherencia terapéutica
es un fenómeno multidimensional, puesto que está determinado por la acción
recíproca de factores. La creencia común de que los pacientes tienen como deber
sólo tomar sus medicamentos es desorientador y, con mayor frecuencia, refleja
una concepción errónea sobre cómo otros factores afecta el comportamiento de la
gente y la capacidad de adherirse a su tratamiento.
Los factores se pueden
clasificar en tres grupos:
1. Factores relacionados con el cuidador del
paciente
Las
características demográficas (edad, sexo, raza, estudios, ocupación), así como
el nivel cultural y la situación económica estable, no son factores predictores
del grado de adherencia de un individuo, pero si son influyentes. Se ha observado
que mientras más edad tenga la persona cuidadora, más adherente será al
tratamiento.
Disponer de un lugar fijo
para vivir y un soporte social con la familia estructurada o amigos es un
factor que facilita la adherencia, ya que el apoyo social protege contra el
estrés generado por la enfermedad y capacita al cuidador para adaptarse,
ayudándole a desarrollar respuestas de afrontamiento.
Las actitudes y creencias de
los pacientes respecto a la medicación, la enfermedad y el equipo de salud son
factores indiscutibles a la hora de aceptar el tratamiento propuesto y
realizarlo de la manera correcta, la percepción de beneficio potencial es fundamental
en estos casos. El conocimiento que tenga el paciente sobre la enfermedad y sus
consecuencias es primordial. Morisky informó que con un programa educativo
había aumentado la adherencia de 38 a 68%.
2. Factores relacionados con el tratamiento
En numerosos estudios se ha demostrado
que la adherencia al tratamiento disminuye con la aparición de efectos
adversos, la frecuencia de administración, prolongación del tratamiento. Al hacerse más largo el tratamiento, los
pacientes tienden a cansarse, dejando el tratamiento, atribuyendo que los
síntomas por los efectos adversos desaparecen lentamente y en el caso de los
niños, las madres creen que la enfermedad empeora y que el medicamento le hace más
daño, lo que trae por consiguiente, el abandono al tratamiento.
3. Factores relacionados con la prestación
de servicio de salud
La relación que se
establece entre el equipo asistencial y el paciente es de suma
importancia. Cada día es mayor el número
de estudios que demuestran que la confianza, la continuidad, la accesibilidad, la tolerancia y la confidencialidad
son factores que los pacientes valoran en su
relación con el médico tratante.
Probablemente los factores
más importantes son el suministro de una
información detallada y realista y la toma de decisiones conjuntas en un marco
de confianza y respeto mutuo.
F. DEFINICION DE TERMINOS
ü Adherencia: Cumplimiento
del tratamiento farmacológico y dietético del niño con diagnóstico de anemia de
6 a 24 meses de edad provisto por la madre que acude al C.S. “Tahuantinsuyo
Bajo”
ü Factores: Conjunto de
condiciones que influyen positiva y negativamente en la adherencia, guardando
relación con el cuidador del paciente, con el tratamiento y la prestación de
servicios de salud.
CAPITULO II
MATERIAL Y METODO
A. TIPO, NIVEL Y METODO DE
INVESTIGACION
El presente estudio de
investigación es de tipo cuantitativo por cuanto la variable adherencia y
factores asociados tendrán una medición.
El nivel es aplicativo pues
en base a los datos obtenidos, el establecimiento de salud podrá realizar una
adecuación al servicio ofrecido por el subprograma CRED en cuanto al
tratamiento de anemia ferropénica, para así plantear estrategias que
contribuyan con la recuperación de los niños.
El método utilizado en esta
investigación es el descriptivo debido a que se mostrará la información
obtenida con total objetividad, además es de corte transversal pues se
realizará en un determinado tiempo.
B. DESCRIPCION DE LA SEDE DEL
ESTUDIO
El estudio se realizó en el
Centro de Salud Materno Infantil Tahuantinsuyo Bajo ubicado en el distrito de
Independencia, perteneciente a la Microred de Salud Tahuantinsuyo de la Red
Túpac Amaru correspondiente a la Dirección de Salud V - Lima Ciudad.
Es un establecimiento de
Salud de primer nivel de atención Categoría I-4 con Internamiento, trabajando
las 24 horas del día el servicio de Emergencia y Hospitalización de casos
leves. Ofrece para atención diurna los servicios de Medicina General,
Odontología, Planificación Familiar, Ginecología, Laboratorio, Nutrición.
Enfermería tiene a cargo la Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y
Control de la Tuberculosis, la Estrategia Sanitaria Nacional de Inmunizaciones,
el programa de Control y Crecimiento de Niño Sano y Adolescente y por último,
el taller de Estimulación Temprana.
El ámbito específico de estudio
fue el Consultorio de Crecimiento y
Desarrollo del Niño Sano, que es un componente del paquete de atención integral
del niño. Esta unidad está a cargo de dos Licenciadas en Enfermería, atendiendo
el turno mañana y turno tarde respectivamente de lunes a sábado, con apoyo de
un Técnico en Enfermería o una Interna de Enfermería.
El servicio permite que la
enfermera desempeñe todas sus funciones profesionales. En la función
administrativa la enfermera gestiona, planifica el trabajo en CRED. En la
función asistencial la enfermera realiza actividades profesionales como la toma
de medidas antropométricas, diagnóstico nutricional, examen físico,
estimulación temprana. La enfermera desarrolla su función investigativa al
indagar las causas de las diversas enfermedades en el niño. Y por último,
desempeña su papel docente o educativo al brindar consejería a la madre a fin
de favorecer la salud del menor de edad.
En las funciones relacionadas
al problema de anemia, la enfermera participa en el diagnóstico y tratamiento
al detectar signos de anemia, por norma da la orden de tamizaje de anemia a
todos los niños mayores de 6 meses y aquellos que presenten riesgo nutricional,
se da la consejería nutricional sobre el tratamiento dietético, así como las
pautas para el tratamiento farmacológico. Participa en la recuperación del
niño, al realizar visitas domiciliarias a fin de verificar que el tratamiento
está llevándose de manera óptima.
Se tiene una cobertura de
atención de 15 niños como promedio por día, de los cuales 2 o 3 tienen el
diagnóstico de anemia.
C. POBLACION
Y MUESTRA
El marco poblacional lo
constituyeron los niños de 6 a 24 meses de edad que asisten bajo el cuidado de
su madre al componente CRED en el C.S. “Tahuantinsuyo Bajo”. La muestra la
constituyeron las madres de niños de 6 a
24 meses de edad que presenten el diagnóstico de anemia. Se apeló al muestreo
no probabilístico a conveniencia, ya que se necesitó realizar la mayor cantidad
de encuestas para que los resultados sean más objetivos. Las madres fueron
captadas cuando demandaron los servicios del componente CRED, habiéndose
estimado como meta 50 madres de familia.
·
CRITERIOS
DE INCLUSIÓN
- Madres de niños con diagnóstico de
anemia de 6 a 24 meses de edad que acuden
al Programa de Crecimiento y Desarrollo del Niño Sano.
- Madres de niños con diagnóstico de
anemia que acepten participar en el estudio previa información.
- Madres de niños con diagnóstico de
anemia que tienen dominio del idioma español.
- Madres sin antecedentes de otros hijos
con diagnóstico de anemia.
·
CRITERIOS
DE EXCLUSIÓN
- Madres de niños con diagnóstico de
anemia que presenten trastornos mentales.
- Madres de niños que presenten otra
patología aparte de anemia.
D. TECNICA
E INSTRUMENTO DE RECOLLECION DE DATOS
Para la recolección de
datos se seleccionó como técnica la entrevista y como instrumento un
cuestionario, el cual fue aplicado de forma personal a cada madre de familia
que acuda con su niño al programa de CRED. Este instrumento fue sometido a
validez mediante el Juicio de Expertos, que fue conformado por Licenciadas en
Enfermería con experiencia en el área de Pediatría, Salud Pública e
Investigación.
E. PROCESO
DE RECOLECCION DE DATOS
Para la recolección de
datos se realizó los trámites administrativos en las instancias respectivas del
C.S. Tahuantinsuyo Bajo con fines de conseguir autorización para la realización
de la Investigación.
Para la recolección de
datos, se revisaron las historias clínicas y se hizo una lista de los niños que
tenían el diagnóstico de anemia. Se procedió a ubicar a cada madre de
familia, se explicó de manera
individualizada los objetivos del estudio y se obtuvo el consentimiento
informado. Al aceptar la madre del niño, se procedió a orientar sobre el
llenado de la encuesta, que será auto administrada; sin embargo, se estará
atento a las interrogantes que se presenten. La encuesta se realizó en un
ambiente adecuado, que está cerca al ambiente de CRED, contando con un promedio
de 15 minutos para desarrollarla.
F. PROCESO
Y TRATMIENTO ESTADISTICOS DE DATOS
Los datos fueron procesados
a través del programa SSPS previa elaboración de la tabla de códigos y tabla
matriz.
La adherencia fue medida a
través de un cuestionario dicotómico conformado por 13 preguntas, en el que se
asignó una puntuación de uno a la respuesta correcta y cero a la incorrecta.
Las 13 preguntas equivalen el 100%, siendo que se considera adherente a aquel
que tenía un cumplimiento igual o superior al 92%.
Los datos de la segunda
parte del cuestionario fueron utilizados para delimitar los factores asociados
a la adherencia, los que fueron evaluados con preguntas objetivas y preguntas
dicotómicas, donde se asignó una puntuación de uno a la respuesta correcta y
cero a la incorrecta. Cada factor fue medido utilizando la prueba de Sturgest.
Se obtuvo un promedio de cada factor, considerándose adherente al igual o mayor
a 0.6.
G. CONSIDERACION
DE ETICAS
La participación en la
investigación de las madres que asistan con sus niños a CRED fue de forma voluntaria,
aplicando el consentimiento informado, garantizando la confidencialidad de la
información que brinden y dándoles a conocer los objetivos del trabajo de
investigación.
ANALISIS FODA
Misión
"Lograr la satisfacción y
confianza de nuestros pacientes y colaboradores"
Visión
“Ser la clínica de referencia,
reconocida por sus atenciones de calidad, diagnósticos acertados y tratamientos
efectivos con personal altamente capacitado, motivado y apoyada en tecnología
de punta”
Valores
- Honestidad y Lealtad
- Comunicación
- Excelencia enfocada en el paciente
- Trabajo en equipo
- Liderazgo
ORGANIZACIÓN:
·
GERENTE
GENERAL :RODRIGO ZAPATA GARCIA
·
VICEPRESIDENTE
: SARA VARGAS REMON
·
RECURSOS
HUMANOS:ROBLES LLANCA RUT
·
SECRETARIA:
MARIA PEÑA RODRIGUEZ
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Latinoamericanos de Nutrición. Causas y
consecuencias de la deficiencia de hierro sobre la salud humana. En revista
Scielo. Junio 2004 v.54 n.2
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Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Necesidades de vitamina
A, hierro, folato y vitamina B12. FAO/OMS. Roma. 1991.
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Luis del Hospital Universitario de Canaria. Anemia ferropénica en la infancia.
2001; v. 25- nº 2
(4) Archivos
Latinoamericanos de Nutrición. Op cit
(5) Archivos
Latinoamericanos de Nutrición. El estado nutricional modifica la efectividad de
un suplemento dietario de bacterias lácticas sobre la aparición de patologías
de vías respiratorias en niños. En revista Scielo Marzo 2002 v.52 n.1
(6) VALERA Jorge, Niños Sanos, 1º edición, Impresión
digital por el autor. Lima Enero 2010. Pág. 24
(7) NUTRINET [Citado 2 jun
2010] disponible en: http://nutrinet.org/vm-articulos/464?task=view&limit=1&start=1
(8) LANE Linda,
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(9) BAIOCCHI Nelly, anemia
por deficiencia de hierro. Revista de pediatría 2006 v.59 n.3 Pag 26
(10) UPCH – Desordenes
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(11) BARKIN Roger y ROSEN
Peter, Urgencias Pediátricas. 1º edición, Editorial Harcourt. Barcelona-España
2000, Pág. 214
(12)
OSKI Frank, The effects of therapy on
the developmental scores of iron-deficient infants en revista Pub-med. [citado 11 junio]
Disponible enhttp://translate.google.com.pe/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/338872&ei=6tFDTI3XHoTGlQex84igDw&sa=X&oi=translate&ct=result&resnum=2&ved=0CBcQ7gEwAQ&prev=/search%3Fq%3DOski%2BFA,%2BHonig%2BAS.%2BThe%2Beffects%2Bof%2Btherapy%2Bon%2Bthe%2Bdevelopmental%2Bscores%Bof%2Biron-deficient%2Binfants%26hl%3Des
(13) LIBERTAD M. y GRAU J.
La investigación en la adherencia terapeútica como un problema de la psicología
de la salud. V.14 n.1 Pág 93[citado 01 de julio] Disponible en http://redalyc.uaemex.mx/pdf/291/29114110.pdf
(14) PUENTE Federico,
Adherencia Terapéutica. 1º edición, Editado por el mismo autor. 1985 Pág. 10
(15) Entrevista al Prof. D.
Vervloet, Desde el cumplimiento hasta la adherencia terapéutica. Revista Expressions.
Marsella-Francia. Mayo 2006 n.24
(16) LORA A. Adherencia al
tratamiento del asma en el paciente pediátrico y sus cuidadores. Revista Pediatría
de Atención Primaria. 2005 Vol VII, suplemento 2. Pág. 97
(17) CÁCEREES F. Factores
de riesgo para abandono (no adherencia) del tratamiento antituberculoso Revista
MEDUNAB 2004 v.7 n.21 Pág. 175
(18)
LÓPEZ A, Adherence to the antiretroviral treatment in asymptomatic HIV-infected
patientsen Revista PubMed Abril EE.UU. 1998
ANEXOS
ANEXO
A
INSTRUMENTO
CUESTIONARIO DIRIGIDO
A LA MADRE DEL NIÑO DE 6 A 24 MESES
I.- INTRODUCCIÓN
Buen día señora: mi
nombre es Rodrigo Zapata García, soy estudiante de Enfermería de la Universidad
Peruana Los Andes – Escuela Académico Profesional de Enfermería. En coordinación con el Centro de Salud Tahuantinsuyo
Bajo, se desea conocer la situación de los niños con tratamiento de anemia y
las situaciones que facilitan el tratamiento; la información que se obtendrá
será de carácter anónimo y sólo será para el uso indicado; para lo cual
solicito su colaboración y responder con
la mayor sinceridad posible.
II.-DATOS GENERALES DE LA MADRE
1. Edad: ……………..
2. Grado de instrucción: ……………………………
3. Ocupación: ………………………………….
4. Estado
civil: a) soltera ( ) b)
casada ( ) c) conviviente ( ) d)
divorciada ( ) e) viuda ( )
DATOS GENERALES DEL NIÑO
5. Edad: ………..… (En
meses cumplidos)
6. Sexo: a) masculino (
) b) femenino ( )
7. Tiempo de
enfermedad: a) 1-2 meses ( ) b) 3-6 meses
( ) c) 7m-1año ( ) d)
más 1 año ( )
8. Marque Ud. el tipo de tratamiento que le han indicado
a su niño:
Dar el sulfato ferroso en 3 dosis. ( )
Dar el sulfato ferroso antes de las comidas ( )
Alimentarlo con comidas con rico contenido en hierro
( )
Realizar un
Examen de Hemoglobina cuando se solicite (
)
III.- CONTENIDO
Marque en el cuadro según corresponda:
CUESTIONARIO ADHERENCIA
Respuesta Posible
1.
¿Le
da a su niño el sulfato ferroso en el horario indicado?
•
Sí • No
2. ¿Cada vez
que le da a su niño el sulfato ferroso toma la cantidad indicada?
• Sí • No
2.
¿Le
da sulfato ferroso a su niño por lo menos una hora antes de los alimentos?
• Sí • No
3.
¿Le
da el sulfato ferroso a su niño acompañado de jugo de naranja, limonada o una
mandarina?
• Sí
• No
4.
¿Cuándo
su niño tiene otra enfermedad usted le deja de dar el sulfato ferroso?
• Sí • No
5.
¿Olvida
a veces darle el sulfato ferroso a su
niño?
• Sí
• No


