lunes, 16 de diciembre de 2013




UNIVERSIDAD PERUANA LOS ANDES
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA PROFESIONAL DE ENFERMERIA
TEMA:
ADHERENCIA AL TRATAMIENTO DE ANEMIA FERROPÉNICA EN
NIÑOS DE 6 A 24 MESES Y FACTORES ASOCIADOS
C.S.M.I. TAHUANTINSUYO BAJO 2013
CURSO:
Teoría de Sistemas
ALUMNO:
María Peña Rodríguez
Ruth Robles Llanca
Sara Vargas Remón
Luis Rodrigo Zapata García
Docente:
Doc. Javier Valverde


RESUMEN
La investigación titulada: Adherencia al Tratamiento de Anemia  Ferropénica en Niños de 6 a 24 Meses y Factores Asociados C.S.M.I. Tahuantinsuyo Bajo 2013 estuvo orientada a determinar la adherencia  y los factores asociados en el tratamiento de los niños. Dicho estudio  de naturaleza cuantitativa es de nivel aplicativo, pues los resultados del  mismo, permitirán al establecimiento de salud, elaborar estrategias que  favorezcan la adherencia al tratamiento de anemia ferropénica. El tipo  de muestreo que se utilizó fue el probabilístico de tipo sistemático,  siendo el marco muestral los niños de 6 a 24 meses y la unidad de  análisis las 50 madres que conformaron la muestra. Para la recolección  de datos se apeló a la entrevista de tipo estructurada, para la cual se  utilizó como instrumento un cuestionario, el mismo que previamente fue  materia de validación. Al término del estudio ha sido posible llegar a las  siguientes conclusiones: La no adherencia al tratamiento es una  condición manifiesta en casi la totalidad de niños con diagnóstico de anemia ferropénica en el C.S “Tahuantinsuyo Bajo”, evidenciándose el  incumplimiento de los regímenes farmacológico y dietético. Los factores  que guardan una asociación estadísticamente significativa son a) Efectos secundarios al tratamiento farmacológico, condición que se  presentó en todos los niños, siendo el estreñimiento el más observado  y el que fue motivo de interrupción del tratamiento. b) Desconocimiento  de la madre sobre la enfermedad y tratamiento, apreciándose este  factor en más de la mitad de la población en estudio, donde destaca la  no percepción de la anemia como una enfermedad grave y el  desconocimiento de los regímenes del tratamiento. c) Atención  inoportuna, factor presente en la mayor cantidad de madres que  conllevó a la no continuidad de atención.   
Palabras claves: Anemia ferropénica, Tratamiento,  Adherencia,
Factores asociados, lactante. 





A.  PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año  2008, aproximadamente un total de 1 800 millones de personas a nivel mundial tienen anemia, y cerca del 50% de los casos pueden atribuirse a la carencia de hierro. La anemia se extiende por toda la región de América Latina y El Caribe sin diferenciar estrato socio-económico, grupo étnico-cultural o área de residencia. El Perú es el cuarto país con mayor índice de anemia a nivel de Latinoamérica y El Caribe, siendo los más afectados los niños menores de 5 años (50.4%); dentro de los cuales, el grupo más vulnerable es el de los  niños menores de 2 años con un 68.8% de prevalencia de anemia. Según el reporte del Instituto Nacional de Salud (INS) y Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (CENAN) 2009 del Perú, en Lima Metropolitana la incidencia de anemia en niños de 6 a 35 meses es de 32%; en la sierra se observa el mayor número de afectados: sierra rural con 58.1% seguido de la sierra urbana con 44.5%; por último, la región de la selva con 43.9% de casos. Al distinguirse los porcentajes de anemia por grupos de edad, es el de los 6 – 11 meses el que presenta la mayor casuística (67.1%); seguido de los niños de 12 – 23 meses con el 53.9%, por último el grupo de 24 – 35 meses con el 24.3% de los casos.  
La anemia es una de las enfermedades más frecuentes de la especie humana, especialmente en los países en vía de desarrollo. La anemia es una condición en la cual la sangre carece de suficientes glóbulos rojos, es decir, la concentración de hemoglobina es menor que los valores de referencia según edad, sexo y latitud. La insuficiencia de hierro es en la actualidad la principal deficiencia de micronutrientes del mundo. 
La deficiencia ocurre con mayor frecuencia de lo esperado, porque la mayor parte de este mineral se encuentra en forma férrica (no heme) que es difícil de absorber y, por tanto, poco biodisponible. El hierro heme, de origen animal, es la forma más fácilmente absorbible,con una biodisponibilidad 2 a 3 veces mayor que la del hierro no heme, pero la escasez de carne en la alimentación de una gran proporción de a población del mundo hace que la deficiencia de hierro sea común en el planeta, debido a que, en su mayoría, la dieta están basadas en cereales y vegetales y es baja en productos de origen animal, presentándose así la deficiencia nutricional como una causa que constituye más de la mitad del total de casos de anemia. Además de la presencia en la dieta de compuestos que inhiben su absorción como los filatos de los cereales y los taninos del café, té y hierbas para infusiones. 
La mayor prevalencia de la anemia por carencia de hierro ocurre entre los 6 y 24 meses de edad, lo que coincide con el crecimiento rápido del cerebro y con una explosión de habilidades cognitivas y motoras del niño. Al nacer, el bebé lleva una pequeña reserva de hierro, que le es transmitida por la madre, para compensar la cantidad aportada por la leche en los primeros meses de vida.  A partir de los 6 meses de vida el niño depende de la dieta para mantener un balance adecuado de  hierro. Por lo tanto, en la mayoría de los casos la anemia ferropénica en el lactante y en la primera  infancia está determinada por una dieta insuficiente o mal balanceada. Atribuidos a los hábitos inadecuados en la alimentación, la anemia no ha descendido en su proporción, por lo que el Ministerio de Salud a través del eje temático de Alimentación y Nutrición Saludable plantea estrategias con un enfoque de carácter promocional, preventivo y de tratamiento de anemia ferropénica. Dentro de las estrategias promocionales – preventivas se encuentra la fortificación y enriquecimiento de los alimentos, disponiéndose por norma que se le debe adicionar 55mg de hierro por kilogramo de harina. Esta estrategia se realiza en el Programa Integral de nutrición (PIN)  através del Subprograma Infantil con la entrega de papillas para niños de 6 a 36 meses con extrema pobreza. El suplemento con sales ferrosa es una estrategia usada en poblaciones con elevados índices de anemia y/o en poblaciones en alto riesgo de anemia. Se entrega gratuitamente en los establecimientos de salud de las zonas priorizadas a los niños menores de dos años. Su uso en el Perú no ha sido tan exitoso por el inadecuado suministro en los servicios de salud y su baja demanda por la población aparentemente por problemas de aceptabilidad. Otra estrategia es la educación nutricional y diversificación de la dieta, ya que el hierro, aunque presente en varios alimentos, no siempre es de buena absorción. Por último, el estado ha dispuesto en las acciones de salud como otra estrategia, la ligadura oportuna del cordón umbilical, ya que si éste es ligado antes que deje de latir hay riesgo que el niño no tenga buenas reservas de sangre para sus primeros meses. 
 Como parte de la prevención, en la atención integral en niño, se ofrece una cartera de servicios como Crecimiento y desarrollo de Niño Sano (CRED), Estrategia Sanitaria Nacional de Inmunizaciones (ESNI), Odontología, Nutrición, donde cada área permitirá en conjunto cuidar el buen desarrollo del niño. El componente de Crecimiento y Desarrollo de Niño Sano es el conjunto de intervenciones, procedimientos y actividades dirigidas a niñas y niños menores de diez años con el fin de tener una vigilancia adecuada de la evolución de su crecimiento y desarrollo dirigido por Enfermería. Este componente detecta a través del examen físico los signos de anemia, al presentarse un caso como sospechoso y también al cumplir los 6 meses por norma, se le manda a realizar un tamizaje de anemia. Al confirmarse el caso de anemia, la Enfermera explicará lo concerniente a la enfermedad, la importancia del tratamiento, le brindará consejería sobre la alimentación rica en hierro, y sobre adecuados hábitos alimenticios. Además el menor de edad es derivado a Medicina donde el Médico le dará la dosis de sulfato ferroso que corrige la deficiencia de hierro sérico, siendo su efecto a corto plazo. El niño seguirá asistiendo normalmente a sus controles de CRED, y cada dos meses se realizará el tamizaje de anemia, hasta que su hemoglobina se encuentre dentro de los parámetros considerados normales. La enfermera es la encargada de supervisar que se cumpla el tratamiento del menor, además de realizar visitas domiciliarias para cerciorarse que el tratamiento está siendo bien llevado en casa. 
 El tratamiento de anemia es a través del sulfato ferroso y un soporte nutricional rico en hierro.
La dosis recomendada es de 3 mg/kg/día de Fe+ elemental en dos o tres tomas. La solubilidad de las sales de hierro es la condición indispensable para que el hierro se absorba adecuadamente, siendo mejor la absorción en la forma ferrosa que en la férrica. Su porcentaje de absorción disminuye progresivamente en relación de la dosis empleada, de ahí la recomendación de administrar la dosis diaria en dos o tres tomas.
El soporte nutricional incluirá un alimento rico en hierro dos veces al día, teniendo como principales a los alimentos que más hierro biodisponible presentan como es el caso de los productos de origen animal: bazo, hígado, sangrecita de pollo, carne. Las menestras y vegetales que tiene menor biodisponibilidad deberán ser acompañados de cítricos como la naranja, limón. 
Aunque el tratamiento puede iniciarse tomando la medicación con las comidas, para una absorción máxima debe tomarse, si se puede, por lo menos una hora separado de las comidas. La toma junto con vitamina C, como la contenida en el zumo de naranja, aumenta su absorción. El té, el café, los cereales, los antiácidos y las dietas con mucha fibra pueden disminuir la absorción de hierro. Los síntomas más frecuentes son náuseas, molestias abdominales, pigmentación dentaria, vómitos, diarrea o estreñimiento. Menos frecuentemente puede haber reacciones alérgicas. La toma concomitante con alimentos, si bien disminuye la absorción, mejora la tolerancia del tratamiento.  
 La hemoglobina debe incrementarse de forma significativa en 3 ó 4 semanas y se debe alcanzar una cifra normal (mayor de 11gr/dl) en dos a cuatro. Para valorar la efectividad del tratamiento se debe realizar un tamizaje al mes de iniciado el tratamiento. Una vez alcanzado los valores normales de hemoglobina, se debe continuar el tratamiento con hierro oral a la misma dosis por dos meses más y luego volver a tomar determinaciones de hemoglobina o hematocrito. 
 Cumplir el tratamiento a cabalidad evitará que el niño presente retraso en el crecimiento y desarrollo motor, además de alteraciones de la conducta. A largo plazo impedirá el bajo rendimiento preescolar y escolar asociado a esta enfermedad. La  extensión y persistencia de la afectación cerebral parece depender de la edad en que se desarrolla la anemia, su intensidad y duración.  
 El cumplimiento de todas las recomendaciones indicadas por el personal de salud para el tratamiento de la enfermedad se denomina adherencia. Ella  asegurará la óptima recuperación del menor. 
No obstante la existencia de un  régimen de tratamiento, asegura la recuperación. Según el INS y CENAN 2009, en el Perú sólo el 2.9% de niños afectados con anemia lleva el tratamiento de 6 veces o más a la semana, tratándose el 3.5% a nivel rural y a nivel urbano el 2.7%,  habiendo una breve diferencia entre los niños que siguen el tratamiento. Esta situación se ve reflejada en la realidad local. En Lima, se registra según las estadísticas una proporción significativa de niños con anemia (32%), mostrándose la tendencia de no cumplimiento del tratamiento.
Situación evidenciada al hacer una revisión de historias clínicas de niños con los diagnósticos de anemia, en el que destaca  que el 51.5%, abandonó el tratamiento, mientras que el 27.3% se han recuperado y el 21.2% está aún en tratamiento.
La razón por la que muy pocos niños siguen el tratamiento, es decir, son adherentes, responde a diversos factores que están relacionados con el cuidador del paciente, con el tratamiento y con la prestación de servicios de Salud, dichos factores son mencionados por ESPINOSA Lora en su investigación “Adherencia al tratamiento del asma en el paciente pediátrico y sus cuidadores” (2005), en el que destaca que el profesional sanitario es mal perceptor de la falta de adherencia, señalando también que una pieza clave para la adherencia es la comunicación efectiva entre profesional sanitario y paciente, además de la elaboración de un plan terapéutico  escrito acordado entre ambos. Así mismo en la investigación realizada por URQUIDI Cinthya y colaboradores “Adherencia al tratamiento de la anemia con fumarato ferroso micro encapsulado” se destaca la resistencia del niño a recibir tratamiento, haciendo tediosa y cansada la labor de la madre, lo que conlleva a la interrupción del tratamiento. 
La educación que los padres hayan recibido influye mucho en el bienestar de sus hijos, ya que  dichos conocimientos que ellos tengan guiarán las prácticas de medidas saludables para que puedan asegurar su salud y la de sus hijos, tanto física como mental. Situación que es encontrada en la investigación realizada por NOVOA Mónica y colaboradores titulada “Relación entre conducta parental y adherencia al tratamiento en diabetes infantil” en la cual sobresale la importancia de los padres y su educación en un tratamiento exitoso. Además ARENAS Consuelo en su investigación “Relación entre adherencia objetiva al tratamiento en la diabetes infantil y variables psicológicas de los cuidadores” concluye que influye mucho en la adherencia un  cuidador  con  buenos conocimientos sobre la enfermedad. 
Es en éste contexto en el que se inscribe el problema del proyecto de investigación, que pretende explorar qué otros factores hacen posible la adherencia al tratamiento, derivándose de ello la formulación que a continuación se detalla.   

B. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA 
Se propone en estudio el siguiente problema: ¿Existe adherencia al tratamiento de anemia ferropénica y cuáles son los factores asociados que permiten el tratamiento de  anemia ferropénica en niños de 6 a 24 meses de edad en el C.S. Materno Infantil Tahuantinsuyo Bajo?

C. JUSTIFICACION
     C.1 TEORICA O CIENTIFICA
          La anemia por deficiencia de hierro constituye un problema de salud pública en nuestro país ya que presenta un alto índice de prevalencia. Según las estadísticas en América Latina y el Caribe 2008 del Programa Mundial de Alimentos se ha determinado que el Perú se encuentra entre los países con más índice de anemia con gravedad severa (cuarto puesto), presentándose esta enfermedad en un 68.8% de niños menores de dos años.  
La deficiencia de hierro en los niños provoca trastornos en diversas funciones como la alteración en el desarrollo psicomotor, retardo del crecimiento físico, disminución de la capacidad motora, alteraciones en la inmunidad celular y como consecuencia aumento de la duración y severidad de las infecciones. En los dos primeros años de edad, esta consecuencia del déficit de hierro es especialmente preocupante, ya que el desarrollo de los procesos mentales y motores coincide con el período de la vida en que el déficit de hierro es más frecuente, ahí que los niños menores de tres años tienen una mayor demanda de hierro determinada por la velocidad y magnitud de la síntesis y el crecimiento de un nuevo tejido. La anemia grave puede progresar hasta la insuficiencia cardiaca y la muerte. Dificulta la concentración y perjudica el aprendizaje, sobretodo en escolares, ocasionando un desarrollo intelectual y psicológico deficiente. Actualmente se reconoce que, aún sin anemia, la deficiencia de hierro leve a moderada tiene consecuencias funcionales adversas. Por ello es que la adherencia al tratamiento es importante en la recuperación del niño.
    C.2 SOCIAL O PRÁCTICA
         El propósito de ésta investigación es establecer estrategias para favorecer que todos los niños terminen el tratamiento de anemia, lo que a su vez permitirá la disminución de prevalencia de casos de anemia a un mediano o largo plazo. 
Enfermería podría contribuir con la disminución de esta enfermedad, diseñando un programa que permita llevar el tratamiento de anemia ferropénica de una forma ordenada, eficiente y eficaz, enfatizando en los puntos que desfavorecen la adherencia al tratamiento de anemia.
  C.3  METODOLOGIA
       Al delimitar los factores contribuyentes a la adherencia al tratamiento de anemia ferropénica, el equipo multidisciplinario podrá aumentar el número de niños recuperados al intervenir en cada factor según sea el resultado obtenido. En los factores socioculturales, la Enfermera podrá desarrollar su función educacional al brindar consejería sobre los hábitos adecuados que debe tener la madre o cuidadora en cuanto a la alimentación y la correcta toma de sulfato ferroso, así como aclarar lo cierto en las creencias y costumbres alimenticias que han adoptado a través de un proceso de transculturización. En cuanto a los factores de prestación de servicios, el equipo multidisciplinario de salud podrá efectuar un análisis del trabajo que viene realizando en cuanto al trato brindado hacia el paciente, la enfermera podrá evaluar la atención integral ofrecida al menor de edad y el nivel de motivación de su consejería a la madre o cuidadora.

D. OBJETIVOS
     OBJETIVO GENERAL
           - Determinar la adherencia y los factores asociados a la adherencia al tratamiento de            anemia en niños de 6 a 24 meses de edad en el Centro de Salud Materno Infantil “Tahuantinsuyo Bajo”. 
    OBJETIVOS ESPECIFICOS 
        - Determinar la adherencia al tratamiento de anemia en niños de 6 a 24 meses de edad en el Centro de Salud Materno Infantil “Tahuantinsuyo Bajo”.
        - Determinar los factores asociados para la adherencia al tratamiento de anemia ferropénica.

E. MARCO TEORICO
    E.1 ANTECEDENTES
       Se hizo una búsqueda intensa de investigaciones relacionadas con el problema de investigación, encontrándose  antecedentes realizados a nivel Latinoamericano.
En Bolivia en el año 2005 en 3 Centros de Salud dependientes del Ministerio de Salud de la Ciudad de La Paz: Centro Materno Infantil Bellavista, Villa Nuevo Potosí y el Centro de Salud Chasquipampa, URQUIDI Cinthya y colaboradores realizaron una investigación titulada  “Adherencia al tratamiento de la anemia con fumarato ferroso microencapsulado”; el objetivo fue evaluar la adherencia al tratamiento de la anemia. El tipo de estudio realizado fue un ensayo clínico aleatorio controlado, para lo cual los niños fueron asignados aleatoriamente a dos grupos; al grupo fumarato ferroso (experimental) y sulfato ferroso (control), participando 144 niños entre las edades de 6 a 24 meses. Se realizó monitoreo a través del examen de hemoglobina y un cuestionario a los padres para evaluar la aceptación del tratamiento. Los resultados obtenidos en el grupo control fue que “escupieron el suplemento”, los niños mantenían la boca cerrada, lloraban y hacían gestos de desaprobación, el efecto adverso que más presentaron fue estreñimiento, pareciéndole a las madres un tratamiento difícil de dar. En el grupo experimental, como reacción adversa se presentaron deposiciones líquidas, pero la administración fue más fácil debido a que el hierro estaba encapsulado y el sabor metálico que normalmente tiene no se sentía.  La investigación nos muestra la adherencia para dos tipos de tratamiento, el del sulfato ferroso, enfocando en la adherencia al tratamiento, sólo el punto de vista del sabor y la reacción adversa que causa, sin estudiar otros factores contribuyentes en la adherencia como es la información requerida sobre el tratamiento del menor, entre otros.  
En Cali, Colombia en el año 2009 RUIZ Ana y colaboradores realizaron  una investigación titulada “Adherencia al tratamiento en niñas y niños con VIH”, el objetivo fue determinar el grado de adherencia al tratamiento. El tipo de estudio realizado es no experimental con un diseño transversal descriptivo, llevándose a cabo una investigación basada en paradigmas cuantitativos para determinar el nivel de adherencia, siendo medido por una herramienta de tipo cualitativo: entrevista semi estructurada para niños y el cuidador. la primera conformada por 36 ítems, distribuidos en tres categorías: datos sociodemográficos, comportamiento de adherencia y variables asociadas a la adherencia. La segunda se dividió en 10 categorías: adherencia a las recomendaciones farmacológicas, adherencia a la realización de exámenes de control, aspectos emocionales del niño, autocuidado, relación y aspectos del cuidador, apoyo de otros familiares, aspectos del niño, tratamiento antirretroviral, recomendaciones médicas y relación del profesional con el niño o cuidador. La muestra estuvo conformada por 1 niño y 5 niñas, diagnosticados con VIH, y su respectivo cuidador. Se puede concluir que el acompañamiento del cuidador en los diferentes ámbitos de la vida del niño es importante e influye sobremanera en la adherencia del tratamiento, recomendándose realizar más estudios en el ámbito pediátrico. 
Los autores dividen la adherencia a las recomendaciones farmacológicas y a la realización de exámenes de control, evaluando factores importantes como la relación del profesional de la Salud con el niño y cuidador, así como las recomendaciones médicas tratando de enfocar todos los puntos que predisponen a la adherencia al tratamiento. Los autores sugieren la importancia de realizar investigaciones a nivel pediátrico, siendo los cuidadores los responsables del tratamiento de los menores niños.  
En España en el año 2008, NOVOA Mónica y colaboradores realizaron  una investigación titulada “Relación entre conducta parental y adherencia al tratamiento en diabetes infantil”, el objetivo fue identificar la relación que existe entre la conducta parental y la adherencia al tratamiento. El tipo de estudio realizado es cuantitativo, de diseño no experimental de tipo transversal descriptivo correlacional, utilizando un cuestionario sobre conductas parentales y un cuestionario para las actividades de cuidado para pacientes diabéticos. La muestra fue de niños con Diabetes tipo I, entre 8 y 11 años de edad, con un tiempo desde el diagnóstico de entre uno y tres años que reciben tratamiento en la Asociación Colombiana de Diabetes. Se puede concluir que los comportamientos e interacciones existentes entre padres e hijos están altamente correlacionados con el comportamiento de los niños y las prescripciones sobre la diabetes que han recibido, recalcando que depende de la información que haya recibido el padre, para que muestre una conducta positiva y se adhiera al tratamiento de su menor hijo. 
La investigación divide sus variables en edad, sexo, estrato socioeconómico, establecimiento de reglas, monitoreo, comunicación afectiva y manejo de contingencia, cubriendo los factores que conllevan la adherencia al tratamiento con VIH, priorizando los padres la comunicación, sin priorizar la importancia del monitoreo en el tratamiento de una enfermedad, enfatizando que depende de los padres y de la educación que reciban, el que los niños continúen con su tratamiento.
  E.2 BASES TEORICAS CIENTIFICAS
    I.- EL PROBLEMA DE ANEMIA EN EL NIÑO 
La anemia por deficiencia de hierro o también denominada ferropénica, es en la actualidad un problema nutricional de salud pública a nivel mundial, acentuándose notoriamente en los países en vía de desarrollo.  
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2008, aproximadamente un total de 1 800 millones de personas a nivel mundial tienen anemia, y cerca del 50% de los casos pueden atribuirse a la carencia de hierro.  
La anemia se extiende por toda la región de América Latina y El Caribe sin diferenciar estrato socio-económico, grupo étnico-cultural o área de residencia. A nivel de Latinoamérica y El Caribe, los países de Haití, Bolivia y Ecuador, representan los primeros lugares con mayor índice de anemia con un 65.3%, 59.0% y 54.9% respectivamente. En el cuarto lugar se encuentra Perú, siendo la población más afectada los niños menores de 5 años (50.4%); dentro de los cuales, el grupo más vulnerable es el de los  niños menores de 2 años con un 68.8% de prevalencia de anemia. Según el reporte del Instituto Nacional de Salud y Centro Nacional de Alimentación y Nutrición 2009 del Perú, en Lima Metropolitana la incidencia de anemia en niños de 6 a 35 meses es de 32%; en la sierra se observa el mayor número de afectados: sierra rural con 58.1% seguido de la sierra urbana con 44.5%; por último, la región de la selva con 43.9% de casos.  
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) en el año 2007, estudia la proporción de niños de 6 a 35 meses de edad con anemia según área de residencia, determinándose que el área urbana presenta el 57% de prevalencia de anemia, siendo superada por el área rural con el 61%.  
Al distinguirse los porcentajes de anemia por grupos de edad, es el de los 6 – 11 meses el que presenta la mayor casuística (67.1%); seguido de los niños de 12 – 23 meses con el 53.9%, por último el grupo de 24 – 35 meses con el 24.3% de los casos. 
La anemia ferropénica se define como la disminución de la concentración de Hemoglobina en sangre. La mayor parte  del hierro del cuerpo se encuentra en la hemoglobina. El hierro es un nutriente esencial que lo requiere cada célula humana. Es importante entender los mecanismos básicos del metabolismo de hierro ya que  esto es fundamental para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la anemia. 
La anemia es habitual encontrarla en los niños de entre 6 meses y 2 años de edad, sobre todo en niños que no han recibido prevención con hierro ya sea a través de una alimentación complementaria con alimentos fortificados con hierro o con suplementos medicamentosos indicados oportunamente por el pediatra. 
Tras el nacimiento, se produce hemólisis y el hierro  procedente de la misma, además del hierro a través de la lactancia materna, que aunque pobre  0.78mg/l, es de alta biodisponibilidad va a garantizar el crecimiento hasta los 6 meses1. 
Alrededor de los 6 meses las reservas están exhaustas, si las mismas no son suplementadas en ese tiempo, los niños están expuestos a sufrir un déficit de hierro que derivará en un cuadro denominado anemia ferropénica. La lactancia materna ya no satisface los requerimientos nutricionales del lactante, por lo que se debe introducir alimentos en su dieta, a este proceso se le denomina alimentación complementaria. El lactante necesita una abundante ingestión de hierro en la dieta, debido a que sus requerimientos diarios son sustancialmente superiores, lo que se ve dificultado porque a esta edad tienen además una necesidad energética mayor y una menor capacidad de ingerir alimentos, ya que durante el primer año de vida el niño triplica su peso y duplica su tamaño corporal. Por otra parte los requerimientos en este grupo se ven también incrementados por perdidas crónicas de sangre por las heces producidas por la infestación con algunos parásitos, la utilización de leche de vaca o fórmula como principal alimento y la presencia de episodios diarreicos. 
Los principales factores que determinan una adecuada incorporación del hierro al organismo son: la cantidad de hierro total ingerido con la dieta, la proporción de hierro hémico y no hémico de la misma, la presencia de activadores e inhibidores de la absorción de hierro no hémico contenido en el alimento y el estado nutricional de la persona para este elemento.
Para una adecuada ingesta y absorción del hierro en el niño, son importantes los conocimientos que tiene la madre sobre nutrición saludable, especialmente sobre los alimentos ricos en hierro, así como de practicar buenos hábitos alimenticios.
Cada madre o encargada del menor de edad obedece a costumbres y creencias producto de un proceso de transculturización alimentaria que se trasmiten de generación en generación en cada familia. Estos factores causales de la deficiencia de hierro, surgen como conclusión de un estudio realizado en 1988 por un comité de expertos de la FAO/OMS. En el mismo las dietas del mundo son divididas en tres categorías de acuerdo a la biodisponibilidad del hierro contenido en las mismas en baja, intermedia y alta. En éstas, los porcentajes de absorción de una mezcla de hierro hémico y no hémico es de aproximadamente 5%, 10% y 15% respectivamente, para individuos con ausencia de hierro de reserva, pero con reservas de hierro de transporte normales. Otro aspecto a influir en la dieta de los menores de edad es la oferta del mercado así como el precio de los alimentos, teniéndose que adaptar a ellos el menú diario. 
La deficiencia de hierro en los niños provoca trastornos en diversas funciones como la alteración en el desarrollo psicomotor, retardo del crecimiento físico, disminución de la capacidad motora.
Es importante tener en cuenta que el aumento de la prevalencia de anemia ocurre entre los 6 y 24 meses de edad, que coincide con el crecimiento del cerebro y con la adquisición de las habilidades cognitivas y motoras del niño. Esto concuerda con que la mayor incorporación de hierro al encéfalo ocurre durante el período de mayor velocidad de crecimiento del sistema nervioso y si dicha incorporación de hierro no ocurre en este estadío temprano del desarrollo, aparentemente resulta difícil restablecer las concentraciones normales de hierro en el encéfalo en el período adulto.
 Se ha observado una alteración en el funcionamiento del sistema inmune celular y humoral durante la deficiencia de este metal, trayendo como consecuencia aumento de la duración y severidad de las infecciones.
 La anemia les produce sueño o cansancio, también se vuelven inapetentes o presentan la piel pálida. Frente a la falta de oxígeno, el corazón bombea la sangre más rápido para poder compensar las necesidades no satisfechas del cuerpo, provocando aceleración en el pulso, y cansancio en el niño.
 La anemia grave puede progresar hasta la insuficiencia cardiaca y la muerte. 
En los dos primeros años de edad, esta consecuencia del déficit de hierro es especialmente preocupante, ya que el desarrollo de los procesos mentales y motores coincide con el período de la vida en que el déficit de hierro es más frecuente, ahí que los niños menores de tres años tienen una mayor demanda de hierro determinada por la velocidad y magnitud de la síntesis y el crecimiento de un nuevo tejido.
Dificulta la concentración y perjudica el aprendizaje, sobretodo en escolares, ocasionando un desarrollo intelectual y psicológico deficiente. Tomás Walter Klimunda y Francisca Rivera lo corroboran en su investigación “Efecto de la anemia ferropénica en el lactante sobre el desarrollo psicológico escolar”  realizó un estudio a 64 escolares de 10 años, de los cuales 34 habían sufrido anemia ferropénica a la edad de un año y 30 sin dicho antecedente donde encontraron diferencias significativas, ya que los niños libres de anemia tenían un mejor aprovechamiento escolar (lenguaje escrito y destrezas específicas, rendimiento escolar y comportamiento, menor dependencia del profesor y menor frecuencia de solicitud de ayuda en trabajos escolares. Actualmente se reconoce que, aún sin anemia, la deficiencia de hierro leve a moderada tiene consecuencias funcionales adversas.   
El tratamiento para la anemia ferropénica considera dos aspectos: el tratamiento farmacológico y no farmacológico. El tratamiento farmacológico consiste en suplementos de hierro (sulfato ferroso) que se toman por vía oral.  
El sulfato ferroso es el mineral necesario para la formación de los glóbulos rojos de la sangre. La dosis preventiva que se administrará a los niños es de 10 mg de hierro por día, teniéndose que tomar 2  o 3 frascos como prevención. 
El tratamiento de la deficiencia de hierro consiste en la administración de sulfato ferroso por vía oral de 3 – 6 mg/kg/día de hierro elemental. De preferencia debe ser administrado antes de las comidas, en lo posible a la misma hora, ingiriéndose preferentemente con jugos de frutas, en especial de naranja o agua hervida y no se debe dar junto a otros medicamentos, este suplemento no sustituye la alimentación con alimentos ricos en hierro que el niño debe consumir.
La  vitamina C aumenta la absorción, mientras que el calcio interfiere la absorción del hierro, por lo  que los suplementos de  hierro no deben tomarse con leche. Aunque las preparaciones líquidas de hierro pueden temporalmente  teñir los dientes, estas tinciones pueden ser eliminadas mediante cepillado y pueden prevenirse dando el hierro con el gotero o con una pajita.  Los efectos secundarios más frecuentes asociados con las preparaciones a base de hierro son náuseas, vómito, diarrea o estreñimiento, calambres y gastralgia, además las heces toman un color negro. 
La respuesta al tratamiento puede observarse a las 2 semanas, con una elevación discreta de la hemoglobina y desde entonces se observa un incremento entre 0.7 – 1g semanal (9). Se realizará un tamizaje después del primer mes de iniciado el tratamiento. Se debe continuar el tratamiento con hierro oral a la misma dosis por dos meses más y luego volver a tomar determinaciones de hemoglobina o hematocrito. Después de 6 meses de un tratamiento exitoso se debe realizar un nuevo control hematológico.
El suplemento de hierro se debe mantener durante dos meses después de corregir la anemia, con el fin de replecionar las reservas de hierro. 
El tratamiento no farmacológico o dietético consiste en un apoyo nutricional, como es la diversificación de la dieta rica en hierro. El sulfato ferroso no sustituye la alimentación rica en hierro que el niño debe tener. Por lo que las madres deben tener un conocimiento sobre la alimentación rica en hierro.  
En general, las carnes rojas, pescados y aves son excelentes fuentes de provisión de hierro. Otras fuentes de hierro son: frijoles, frutas secas, granos enteros, cereales fortificados y panes enriquecidos con hierro. Los suplementos de hierro pueden causar constipación, por lo tanto es conveniente que agregue, a su dieta, alimentos ricos en fibra como frutas, vegetales, granos enteros y beba abundante cantidad de líquidos. El hierro de fuente animal es más fácil de absorber, para el cuerpo, que el de origen vegetal. Incluir alimentos con vitamina C, o suplementos, ayuda al cuerpo a absorber y utilizar mejor, el hierro de origen vegetal. Los alimentos cocinados en cacerolas de hierro son, también, una fuente de hierro.  El calcio puede interferir con la absorción del hierro, por lo tanto, para minimizar este efecto, no consuma leche o suplementos de calcio con sus comidas o al mismo tiempo que consuma el suplemento de hierro. Los taninos también pueden inhibir la absorción ya que se combinan con el hierro formando un compuesto insoluble. Se encuentran en algunas frutas, vegetales, café, té, vinos, chocolate, frutos secos, y orégano. 
El sulfato ferroso más la dieta rica en hierro permitirán a los menores de edad  a tener un desarrollo óptimo en cada área. El tratamiento de la anemia es importante ya que evitará déficits en el desarrollo del niño, Frank Aram Oski en su investigación Los efectos del tratamiento en los márgenes de desarrollo de los niños con deficiencia de hierro dio a conocer que la anemia en los niños traía consecuencias graves en el desarrollo del niño. Probó que las alteraciones del desarrollo producidas por la anemia son rápidamente reversibles con la terapia del hierro.  
II.- Adherencia 
En la literatura, se recoge la definición del término “adherence” dada por DiMatteo y  DiNicola en 1982 como “una implicación activa y voluntaria del paciente en un curso de comportamiento aceptado de mutuo acuerdo con el fin de producir un resultado  terapéutico deseado. Se supone que el paciente se adhiere a un plan con el que está de  acuerdo y en cuya elaboración ha podido contribuir o, al menos, ha aceptado la importancia de realizar acciones concretas que se incluyen en el programa a poner en  práctica, de ese modo involucraría una consideración activa de la persona. 
En 1985 Federico G. Puente-Silva refiere “cuando hablamos de adherencia terapéutica, nos estamos refiriendo al proceso a través del cual el paciente lleva a cabo adecuadamente las  indicaciones del terapeuta, es decir, cuando cumple con las prescripciones recibidas”. 
En el 2006 en una entrevista el PROF. D. VERVLOET refiere que se busca la adherencia y no el cumplimiento en el tratamiento. Ya que cumplimiento es un término que refleja una obediencia pasiva, lo que significa que el paciente "acepta" la receta del médico. En cambio, la adherencia terapéutica significa que el paciente colabora con el tratamiento propuesto por el  médico, en función de sus preocupaciones. Se trata de un cumplimiento dentro de los términos de un  proyecto terapéutico y la motivación del paciente en relación con las recomendaciones  médicas. La adherencia terapéutica sólo puede obtenerse cuando el paciente ha aceptado la  existencia de la enfermedad y las particularidades los tratamientos propuestos. 
La adherencia se ha definido como el contexto en el cual el comportamiento de la persona coincide con las recomendaciones relacionadas con la salud e incluyen la capacidad del paciente para:
·          Asistir a las consultas programadas (consultorio / hospital)
·          Tomar los medicamentos como se prescribieron
·         Realizar los cambios de estilo de vida recomendados
·          Completar los análisis o pruebas solicitadas 
Todo esto se relaciona estrechamente con la conducta del personal de salud, al menos en la medida en que éste ofrezca verbalmente las instrucciones con la claridad requerida, se asegure de la comprensión por su paciente y dedique a este proceso el tiempo necesario. 
NO ADHERENCIA AL TRATAMIENTO
Se define como “no adherencia” a la falta de cumplimiento de instrucciones terapéuticas, ya sea de forma voluntaria o inadvertida. A menudo la decisión de si el paciente toma o no la medicación se basa en la evaluación de la importancia de cuatro factores:
·         Que tan alta es la prioridad de tomar la medicación
·         La percepción de gravedad de la enfermedad
·         La credibilidad en la eficacia de la medicación
·         Aceptación personal de los cambios recomendados. 
Se considera que la “no adherencia” a los esquemas de tratamiento prescritos es la mayor causa de falla terapéutica, generalmente atribuida al paciente. 
Sin embargo, la complejidad del fenómeno de no adherencia a la terapia, requiere de un abordaje multidimensional, que integre la perspectiva paciente médico -  sistema de salud.
La frecuencia de no adherencia al tratamiento puede variar, inclusive a un mismo individuo que cumpla con el esquema de una medicación, pero no con las otras indicaciones. Además el comportamiento adherente puede cambiar en el tiempo debido a la percepción del individuo, de la eficacia de la medicación, factores económicos, socioculturales, ambientales, etcétera. 
El hecho de que un paciente cumpla o no con las prescripciones médicas juega un papel primordial. Los pacientes podrán alcanzar un mejor control de la enfermedad e incrementar o los cuidadores podrán preservar la calidad de vida de aquellas personas que logren adherirse adecuadamente a los regímenes conductuales que cada una de las enfermedades exigen para su buena evolución. El tratamiento queda bajo la responsabilidad del paciente o el cuidador, teniendo la autonomía considerable en su manejo, lo cual constituye un serio problema. Los fallos al seguir las prescripciones exacerban los problemas de salud y favorecen la progresión de las enfermedades, haciendo posible estimar los efectos y el valor de un tratamiento, dificultando que se realice un buen diagnóstico y provocando un aumento innecesario del costo de atención sanitaria. 
La falta de apego al tratamiento genera grandes pérdidas en lo personal, familiar y social, lo que afecta la calidad de vida del enfermo y de quienes están a su alrededor. En lo personal, el paciente puede tener complicaciones y secuelas que traen consigo un gran sufrimiento, así como limitaciones incontrolables y progresivas. En lo familiar, provoca alteraciones en el funcionamiento familiar, generando crisis.
En lo social, significa un costo para las instituciones de salud el proporcionar servicios que son utilizados de forma inadecuada; además, se prolongan innecesariamente los tratamientos y se presentan recaídas y readmisiones que podrían evitarse. 
La adherencia terapéutica es un fenómeno multidimensional, puesto que está determinado por la acción recíproca de factores. La creencia común de que los pacientes tienen como deber sólo tomar sus medicamentos es desorientador y, con mayor frecuencia, refleja una concepción errónea sobre cómo otros factores afecta el comportamiento de la gente y la capacidad de adherirse a su tratamiento. 
Los factores se pueden clasificar en tres grupos: 
   1. Factores relacionados con el cuidador del paciente
      Las características demográficas (edad, sexo, raza, estudios, ocupación), así como el nivel cultural y la situación económica estable, no son factores predictores del grado de adherencia de un individuo, pero si son influyentes. Se ha observado que mientras más edad tenga la persona cuidadora, más adherente será al tratamiento.
Disponer de un lugar fijo para vivir y un soporte social con la familia estructurada o amigos es un factor que facilita la adherencia, ya que el apoyo social protege contra el estrés generado por la enfermedad y capacita al cuidador para adaptarse, ayudándole a desarrollar respuestas de afrontamiento. 
Las actitudes y creencias de los pacientes respecto a la medicación, la enfermedad y el equipo de salud son factores indiscutibles a la hora de aceptar el tratamiento propuesto y realizarlo de la manera correcta, la percepción de beneficio potencial es fundamental en estos casos. El conocimiento que tenga el paciente sobre la enfermedad y sus consecuencias es primordial. Morisky informó que con un programa educativo había aumentado la adherencia de 38 a 68%. 
   2. Factores relacionados con el tratamiento
      En numerosos estudios se ha demostrado que la adherencia al tratamiento disminuye con la aparición de efectos adversos, la frecuencia de administración, prolongación del tratamiento.  Al hacerse más largo el tratamiento, los pacientes tienden a cansarse, dejando el tratamiento, atribuyendo que los síntomas por los efectos adversos desaparecen lentamente y en el caso de los niños, las madres creen que la enfermedad empeora y que el medicamento le hace más daño, lo que trae por consiguiente, el abandono al tratamiento. 
   3. Factores relacionados con la prestación de servicio de salud
La relación que se establece entre el equipo asistencial y el paciente es de suma importancia.  Cada día es mayor el número de estudios que demuestran que la confianza, la continuidad, la  accesibilidad, la tolerancia y la confidencialidad son factores que los pacientes valoran en su  relación con el médico tratante.
Probablemente los factores más importantes son el suministro  de una información detallada y realista y la toma de decisiones conjuntas en un marco de  confianza y respeto mutuo.

F. DEFINICION DE TERMINOS
ü  Adherencia: Cumplimiento del tratamiento farmacológico y dietético del niño con diagnóstico de anemia de 6 a 24 meses de edad provisto por la madre que acude al C.S. “Tahuantinsuyo Bajo” 
ü  Factores: Conjunto de condiciones que influyen positiva y negativamente en la adherencia, guardando relación con el cuidador del paciente, con el tratamiento y la prestación de servicios de salud.


OPERACIONALIZACIÓN DE LA VARIABLE

VARIABLE
DEFINICION CONCEPTUAL
DIMENSIONES
INDICADORES
DEFINICION OPERACIONAL
VALOR FINAL


Adherencia al tratamiento de anemia 

Adherencia: Contexto en el cual el comportamiento de la persona coincide con las recomendaciones relacionadas señaladas por el personal de salud.

Tratamiento farmacológico      






Tratamiento dietético

 Cumplimiento del tratamiento farmacológico en:   
 - Dosis            
 - Horario          
  - Forma de administración          
  - Continuidad
 Facilidad de administración del tratamiento  
 Cumplimiento del tratamiento dietético en:             - Contenido            
 - Frecuencia          
 - Seguimiento
 Facilidad de administración del tratamiento

Adherencia: Cumplimiento del tratamiento farmacológico y dietético de la madre o cuidador de niño con diagnóstico de anemia de 6 a 24 meses de edad que asiste al C.S. “Tahuantinsuyo Bajo”


Adhere nte 







No adhere nte








CAPITULO II
MATERIAL Y METODO

A.  TIPO, NIVEL Y METODO DE INVESTIGACION

El presente estudio de investigación es de tipo cuantitativo por cuanto la variable adherencia y factores asociados tendrán una medición.

El nivel es aplicativo pues en base a los datos obtenidos, el establecimiento de salud podrá realizar una adecuación al servicio ofrecido por el subprograma CRED en cuanto al tratamiento de anemia ferropénica, para así plantear estrategias que contribuyan con la recuperación de los niños.

El método utilizado en esta investigación es el descriptivo debido a que se mostrará la información obtenida con total objetividad, además es de corte transversal pues se realizará en un determinado tiempo.

B.  DESCRIPCION DE LA SEDE DEL ESTUDIO

El estudio se realizó en el Centro de Salud Materno Infantil Tahuantinsuyo Bajo ubicado en el distrito de Independencia, perteneciente a la Microred de Salud Tahuantinsuyo de la Red Túpac Amaru correspondiente a la Dirección de Salud V - Lima Ciudad. 
Es un establecimiento de Salud de primer nivel de atención Categoría I-4 con Internamiento, trabajando las 24 horas del día el servicio de Emergencia y Hospitalización de casos leves. Ofrece para atención diurna los servicios de Medicina General, Odontología, Planificación Familiar, Ginecología, Laboratorio, Nutrición. Enfermería tiene a cargo la Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de la Tuberculosis, la Estrategia Sanitaria Nacional de Inmunizaciones, el programa de Control y Crecimiento de Niño Sano y Adolescente y por último, el taller de Estimulación Temprana. 

El ámbito específico de estudio fue el Consultorio de  Crecimiento y Desarrollo del Niño Sano, que es un componente del paquete de atención integral del niño. Esta unidad está a cargo de dos Licenciadas en Enfermería, atendiendo el turno mañana y turno tarde respectivamente de lunes a sábado, con apoyo de un Técnico en Enfermería o una Interna de Enfermería.
 
El servicio permite que la enfermera desempeñe todas sus funciones profesionales. En la función administrativa la enfermera gestiona, planifica el trabajo en CRED. En la función asistencial la enfermera realiza actividades profesionales como la toma de medidas antropométricas, diagnóstico nutricional, examen físico, estimulación temprana. La enfermera desarrolla su función investigativa al indagar las causas de las diversas enfermedades en el niño. Y por último, desempeña su papel docente o educativo al brindar consejería a la madre a fin de favorecer la salud del menor de edad. 

En las funciones relacionadas al problema de anemia, la enfermera participa en el diagnóstico y tratamiento al detectar signos de anemia, por norma da la orden de tamizaje de anemia a todos los niños mayores de 6 meses y aquellos que presenten riesgo nutricional, se da la consejería nutricional sobre el tratamiento dietético, así como las pautas para el tratamiento farmacológico. Participa en la recuperación del niño, al realizar visitas domiciliarias a fin de verificar que el tratamiento está llevándose de manera óptima.

Se tiene una cobertura de atención de 15 niños como promedio por día, de los cuales 2 o 3 tienen el diagnóstico de anemia.



C.   POBLACION Y MUESTRA

El marco poblacional lo constituyeron los niños de 6 a 24 meses de edad que asisten bajo el cuidado de su madre al componente CRED en el C.S. “Tahuantinsuyo Bajo”. La muestra la constituyeron  las madres de niños de 6 a 24 meses de edad que presenten el diagnóstico de anemia. Se apeló al muestreo no probabilístico a conveniencia, ya que se necesitó realizar la mayor cantidad de encuestas para que los resultados sean más objetivos. Las madres fueron captadas cuando demandaron los servicios del componente CRED, habiéndose estimado como meta 50 madres de familia. 

·         CRITERIOS DE INCLUSIÓN

         - Madres de niños con diagnóstico de anemia de 6 a 24 meses de edad que acuden  al Programa de Crecimiento y Desarrollo del Niño Sano.
         - Madres de niños con diagnóstico de anemia que acepten participar en el estudio previa información.
         - Madres de niños con diagnóstico de anemia que tienen dominio del idioma español. 
        - Madres sin antecedentes de otros hijos con diagnóstico de anemia. 

·         CRITERIOS DE EXCLUSIÓN 

        - Madres de niños con diagnóstico de anemia que presenten trastornos mentales. 
        - Madres de niños que presenten otra patología aparte de anemia.

D.   TECNICA E INSTRUMENTO DE RECOLLECION DE DATOS

Para la recolección de datos se seleccionó como técnica la entrevista y como instrumento un cuestionario, el cual fue aplicado de forma personal a cada madre de familia que acuda con su niño al programa de CRED. Este instrumento fue sometido a validez mediante el Juicio de Expertos, que fue conformado por Licenciadas en Enfermería con experiencia en el área de Pediatría, Salud Pública e Investigación.


E.    PROCESO DE RECOLECCION DE DATOS


Para la recolección de datos se realizó los trámites administrativos en las instancias respectivas del C.S. Tahuantinsuyo Bajo con fines de conseguir autorización para la realización de la Investigación. 

Para la recolección de datos, se revisaron las historias clínicas y se hizo una lista de los niños que tenían el diagnóstico de anemia. Se procedió a ubicar a cada madre de familia,  se explicó de manera individualizada los objetivos del estudio y se obtuvo el consentimiento informado. Al aceptar la madre del niño, se procedió a orientar sobre el llenado de la encuesta, que será auto administrada; sin embargo, se estará atento a las interrogantes que se presenten. La encuesta se realizó en un ambiente adecuado, que está cerca al ambiente de CRED, contando con un promedio de 15 minutos para desarrollarla. 

F.    PROCESO Y TRATMIENTO ESTADISTICOS DE DATOS

Los datos fueron procesados a través del programa SSPS previa elaboración de la tabla de códigos y tabla matriz.

La adherencia fue medida a través de un cuestionario dicotómico conformado por 13 preguntas, en el que se asignó una puntuación de uno a la respuesta correcta y cero a la incorrecta. Las 13 preguntas equivalen el 100%, siendo que se considera adherente a aquel que tenía un cumplimiento igual o superior al 92%.

Los datos de la segunda parte del cuestionario fueron utilizados para delimitar los factores asociados a la adherencia, los que fueron evaluados con preguntas objetivas y preguntas dicotómicas, donde se asignó una puntuación de uno a la respuesta correcta y cero a la incorrecta. Cada factor fue medido utilizando la prueba de Sturgest. Se obtuvo un promedio de cada factor, considerándose adherente al igual o mayor a 0.6.



G.   CONSIDERACION DE ETICAS

La participación en la investigación de las madres que asistan con sus niños a CRED fue de forma voluntaria, aplicando el consentimiento informado, garantizando la confidencialidad de la información que brinden y dándoles a conocer los objetivos del trabajo de investigación. 
















REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Archivos Latinoamericanos de Nutrición.  Causas y consecuencias de la deficiencia de hierro sobre la salud humana. En revista Scielo. Junio 2004 v.54 n.2
(2) Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Necesidades de vitamina A, hierro, folato y vitamina B12. FAO/OMS. Roma. 1991.
(3) PEREZ H. y RODRIGUEZ Luis del Hospital Universitario de Canaria. Anemia ferropénica en la infancia. 2001; v. 25- nº 2
(4) Archivos Latinoamericanos de Nutrición.  Op cit
(5) Archivos Latinoamericanos de Nutrición. El estado nutricional modifica la efectividad de un suplemento dietario de bacterias lácticas sobre la aparición de patologías de vías respiratorias en niños. En revista Scielo Marzo 2002 v.52 n.1
(6) VALERA  Jorge, Niños Sanos, 1º edición, Impresión digital por el autor. Lima Enero 2010. Pág. 24
(7) NUTRINET [Citado 2 jun 2010] disponible en: http://nutrinet.org/vm-articulos/464?task=view&limit=1&start=1
(8) LANE Linda, Farmacología en Enfermería, 2º edición en español. Editorial Harcourt. Pág. 777
(9) BAIOCCHI Nelly, anemia por deficiencia de hierro. Revista de pediatría 2006 v.59 n.3  Pag 26
(10) UPCH – Desordenes nutricionales [citado 6 junio] disponible http://www.upch.edu.pe/ehas/pediatria/nutricion/Clase%205.htm
(11) BARKIN Roger y ROSEN Peter, Urgencias Pediátricas. 1º edición, Editorial Harcourt. Barcelona-España 2000, Pág. 214
(12) OSKI Frank,  The effects of therapy on the developmental scores of iron-deficient infants en revista Pub-med. [citado 11 junio] Disponible enhttp://translate.google.com.pe/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/338872&ei=6tFDTI3XHoTGlQex84igDw&sa=X&oi=translate&ct=result&resnum=2&ved=0CBcQ7gEwAQ&prev=/search%3Fq%3DOski%2BFA,%2BHonig%2BAS.%2BThe%2Beffects%2Bof%2Btherapy%2Bon%2Bthe%2Bdevelopmental%2Bscores%Bof%2Biron-deficient%2Binfants%26hl%3Des
(13) LIBERTAD M. y GRAU J. La investigación en la adherencia terapeútica como un problema de la psicología de la salud. V.14 n.1 Pág 93[citado 01 de julio] Disponible en http://redalyc.uaemex.mx/pdf/291/29114110.pdf
(14) PUENTE Federico, Adherencia Terapéutica. 1º edición, Editado por el mismo autor. 1985 Pág. 10
(15) Entrevista al Prof. D. Vervloet, Desde el cumplimiento hasta la adherencia terapéutica. Revista Expressions. Marsella-Francia. Mayo 2006 n.24
(16) LORA A. Adherencia al tratamiento del asma en el paciente pediátrico y sus cuidadores. Revista Pediatría de Atención Primaria. 2005 Vol VII, suplemento 2. Pág. 97
(17) CÁCEREES F. Factores de riesgo para abandono (no adherencia) del tratamiento antituberculoso Revista MEDUNAB 2004 v.7 n.21 Pág. 175
(18) LÓPEZ A, Adherence to the antiretroviral treatment in asymptomatic HIV-infected patientsen Revista PubMed Abril EE.UU. 1998













ANEXOS


ANEXO A

INSTRUMENTO
         CUESTIONARIO DIRIGIDO A LA MADRE DEL NIÑO DE 6 A 24 MESES
I.- INTRODUCCIÓN
 Buen día señora: mi nombre es Rodrigo Zapata García, soy estudiante de Enfermería de la Universidad Peruana Los Andes – Escuela Académico Profesional de Enfermería.  En coordinación con el Centro de Salud Tahuantinsuyo Bajo, se desea conocer la situación de los niños con tratamiento de anemia y las situaciones que facilitan el tratamiento; la información que se obtendrá será de carácter anónimo y sólo será para el uso indicado; para lo cual solicito su colaboración y responder  con la mayor sinceridad posible. 
II.-DATOS GENERALES DE LA MADRE
1. Edad: ……………..     
2. Grado de instrucción: ……………………………
3. Ocupación: …………………………………. 
 4. Estado civil:     a) soltera (   )  b) casada (   )  c) conviviente (   )  d) divorciada (   )                e) viuda (   ) 
DATOS GENERALES DEL NIÑO
 5. Edad: ………..… (En meses cumplidos)    
6. Sexo: a) masculino (   )   b) femenino (   )
 7. Tiempo de enfermedad: a) 1-2 meses (   ) b) 3-6 meses (   ) c) 7m-1año (   )   d) más 1 año (  ) 
8. Marque Ud. el tipo de tratamiento que le han indicado a su niño:
 Dar el sulfato ferroso en 3 dosis. (   )
 Dar el sulfato ferroso antes de las comidas (   )
 Alimentarlo con comidas con rico contenido en hierro (   )
  Realizar un Examen de Hemoglobina cuando se solicite (   )  
III.- CONTENIDO   Marque en el cuadro según corresponda: 
CUESTIONARIO ADHERENCIA   Respuesta Posible
1.    ¿Le da  a su niño  el sulfato ferroso  en el horario indicado?
                                                       • Sí          • No
      2. ¿Cada vez que le da  a su niño  el sulfato ferroso toma la cantidad indicada?
                  • Sí         • No
2.    ¿Le da sulfato ferroso a su niño por lo menos una hora antes de los alimentos?
                                                        • Sí         • No
3.    ¿Le da el sulfato ferroso a su niño acompañado de jugo de naranja, limonada o una mandarina?
                                                        • Sí         • No
4.    ¿Cuándo su niño tiene otra enfermedad usted le deja de dar el sulfato ferroso? 
                                                        • Sí          • No
5.    ¿Olvida a veces  darle el sulfato ferroso a su niño?
                                                        • Sí          • No


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